Flow Summit. Fluir es un concepto interesante. (Eric Pearl)

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Eric Pearl

Me complace tanto darles la bienvenida. Fluir es un concepto interesante. Recuerdo una de mis primeras experiencias con este concepto porque fue en contra de mi naturaleza, en una situación específica, conduciendo mi auto en el tráfico pesado estando apurado. Normalmente, hubiera tocado bocina y hecho lo posible para que el tráfico se moviera, pero me dije ¿qué tal si dejo que el tránsito simplemente fluya? No iba a ir más rápido porque yo se lo permitiese, pero lo que hizo el tráfico fue moverse de manera pareja permitiéndome avanzar a la vez que me llevaba a un estado de paz y confort. Me fue mucho mejor permitiendo que intentando lograr algo. Permitiendo, no intentando, no forzando, sanando. En Sanación Reconectiva, específicamente, enseñamos permitir que la transformación suceda, y no intentarla, no forzarla. Enseñamos a no enviar, sino a recibir. A no hablar tanto y decirle al Universo qué hacer, sino en su lugar a atestiguar y ser testigos, a mirar y ser mirados, a contemplar la situación sin juicio y mirar mientras fluye hacia nosotros, ser alguien que fluye, un fluyente (“flower”, que en inglés se escribe igual que flor), dejar que florezca; así como no puedes obligar a una flor a florecer, puedes permitir y puedes observar. El fluir es algo que viene a nosotros. Puedes decir que es un ritmo, un movimiento infinito que por fuerza, por intento, es inaccesible de algún modo, pero que es accesible para permitirnos fluir, movernos, existir en una simplicidad elegante solo en nuestras observaciones, de la misma forma en la que fluye el agua infinitamente. Viene de las lluvias, de las mareas, y los ríos y los lagos y las montañas y fluye hacia el océano. Cambia, se transforma.

Nosotros cambiamos, nos transformamos. Por ejemplo, el agua en los lagos y muchos ríos es agua dulce, sin embargo en algunos lagos es salada como en el océano. ¿Por qué sucede si el agua de lluvia no lo es? Las corrientes que llegan a él son corrientes de agua fresca. El océano recoge los minerales. Está en homeostasis, ese fluir lo mantiene en constante equilibrio y el sodio del océano sigue siendo el mismo. El fluir sabe qué hacer y cómo hacerlo, sabe cuándo dar y cuándo recibir. Nosotros debemos corrernos a un costado del aspecto del control. A menudo nos volvemos muy cerebrales sobre la dirección que creemos que debemos tomar y eso requiere de mucha energía inútil, energía malgastada y ansiedad. El fluir es mucho más simple de lo que lo hacemos. Queremos aprender a corrernos de los sistemas de control y el fluir nos llevará en nuestro curso de la misma forma en la que una hoja fluye en el agua del río. Nuestro camino para aprender y entender las cosas muchas veces es parte de nuestro viaje para intentar controlar y dirigir, en última instancia para decirle al Universo qué hacer, con nuestras mentes limitadas, conscientes, humanas, educadas. Muchas veces sentimos que sabemos qué es lo mejor para el panorama general. El fluir nos permite dar un paso atrás y dejarnos llevar hacia un cuadro mucho más lindo de lo que alguna vez imaginamos, diciendo “No lo sé” y estar bien sin conocer la respuesta, Puede ser una llave muy poderosa en la vida. Nos permite observar, atestiguar y entrar en la corriente de la consciencia.

La Sanación Reconectiva es algo muy interesante; nos permite acceder al espectro de energía, luz e información que trae nuestra experiencia de transformación para la que realmente no hay palabras. Y aún así, hablando de Sanación Reconectiva, mi vida está referida a comunicar algo para lo que realmente no hay palabras. La comprensión llega de la experiencia misma. Este ha sido mi desafío, mi historia que trato de compartir y solo puedo explicar lo que me pasó y me escucharás explicarlo en diferentes escenarios. La historia misma necesita comunicar qué es lo que está sucediendo, está allí para comunicar el potencial en el que a cada individuo se le ofrece una oportunidad para fluir hacia una comprensión más grande sobre esto.

El fluir es comprendido de manera diferente es distintas culturas. Tenemos diferentes sistemas, distintos abordajes. No creo que necesitemos técnicas cerebrales, lo que necesitamos es un método para hacerlo y necesitamos ejercitarlo. ¿Acaso la naturaleza necesita ejercitar, técnicas cerebrales, meditar? Quizás estas son formas para acceder a nuestra naturaleza, pero tal vez si nos permitimos fluir en nuestra naturaleza misma, descubriremos que no había nada para hacer porque simplemente nos permitimos ser. Muchas veces sentimos que necesitamos hacer algo para ser. Algunas veces podemos encontrarnos en el medio del fluir. Algunas veces inesperadamente, algunas veces de manera que no buscábamos, de maneras que podríamos no haber deseado. Por ejemplo, tenía siete años y estaba en un barco en el que había navegado un par de años desde que tenía cinco y corría libremente en él y lo pasaba muy bien. Nunca usé un salvavidas y nunca sentí que lo necesitara. Tenía mi equilibrio, estaba en mi hogar. Pero un día en particular decidimos llevar a mi madre en el barco por primera vez. Mi padre estaba al mando del barco. Mi madre me vio saltar al costado del barco y se puso tan nerviosa que me gritó y eso me paralizó y lo siguiente que recuerdo es que estaba en el agua. El barco iba mucho más adelante porque era un barco a motor y yo estaba en el agua. Y ocurrió algo gracioso: yo no sabía nadar. Tomé una gran bocanada de aire y dejé que mi cuerpo se hundiera. Iba liberando el aire continuamente para poder llegar más y más abajo hasta el fondo. Doblé mis rodillas y me impulsé hacia la superficie y una vez allí grité pidiendo ayuda. Tomé una bocanada de aire y repetí el patrón: bajaba, subía y pedía ayuda. Conscientemente, no sabía qué hacer, pero el instinto sabe todo, no la intuición. No tuve que pensar en ello y evaluarlo intuitivamente, mi instinto supo y me dijo: “Un día recordarás esto y te reirás”. En ese momento estaba fluyendo. Mi padre saltó al agua, nadó hacia mí y luego nos recogieron en un pequeño barco. Obviamente, estoy aquí hoy. Podría haber lidiado con la situación de maneras muy diferentes, haber peleado, haber luchado, podría haberme paralizado. Quizá podría haberme ahogado, pero fluí con ese momento. ¿Cuántas veces en nuestras vidas se nos ofrece la oportunidad de fluir? ¿Elegimos luchar? ¿Elegimos fluir? ¿Elegimos salir del miedo? ¿Elegimos salir del conocimiento?¿Elegimos salir desde el amor? Reconectarnos con nuestro fluir es reconectarnos con nuestra temporalidad porque somos seres atemporales.

En la Sanación Reconectiva reconectamos con la verdad temporal y la naturaleza de quiénes somos, haciéndolo de manera innata. Entramos en un nuevo equilibrio. Tenemos este equilibrio, no se nos priva de él aquí en la Tierra, simplemente no siempre elegimos reconocerlo. Algunas veces, los aspectos más poderosos de nosotros mismos son aquellos a los que les prestamos menos atención. Por ejemplo, creemos que el sistema nervioso tiene dos aspectos, uno motor y uno sensorial. La mitad de los libros de neurología aborda el aspecto motor del sistema nervioso y la otra mitad, el aspecto sensorial. Y hay un tercer aspecto que se llama trófico, y significa fuerza de vida. Quizá haya un párrafo o tres sobre la fuerza de vida porque no la entendemos, tal vez porque estamos mirando cerebralmente. En nuestra naturaleza, el fluir es esta fuerza de vida. Nuestros cuerpos están diseñados perfectamente, no necesitan que se les agregue nada, solo necesitan que no haya interferencia. Reconectamos con nuestro ser atemporal reconectando con nuestra esencia que no tiene potencial para la interferencia. Nuestro motor diseñado, nuestro sensor diseñado, nuestro diseño físico de sanación es la auto regeneración, la auto organización, pero nuestra esencia, nuestro espíritu, nuestra atemporalidad, es siempre perfecta, más allá de lo que podemos comprender. Reconectamos con nuestra esencia misma, reconectamos con el amor, porque el amor es nuestra esencia misma.

La Sanación Reconectiva no se puede enseñar realmente. Sé que lo enseñamos en programas de entrenamiento, pero la clave para ser capaces de enseñar la Sanación Reconectiva, de ser capaces de acceder a algo mucho más allá de lo que las técnicas de sanación energética nos dieron hasta ahora, es que el fluir de la Sanación Reconectiva es compartido porque soy mi consciencia, porque la sanación a este nivel nunca se trata de lo que haces, es sobre quién eres. Es la revelación de nuestro ser en nuestra misma esencia de nuestra alma.

Me gustaría compartir una parte del libro. Salomón habla sobre reconectar tu vida. “Tu corazón está llegando a comprender un sentido más profundo de la verdad. Necesitas reconocer que tu corazón está en un espacio que te permite ilustrar tu mejor ser. Tus sentimientos ahora son llevados a un plano diferente y tu energía existe en esta esfera de influencia que es central para permitirte la comprensión de una esfera diferente de influencia. Hay mucho que necesita ser dicho de varias maneras. Nos comprendemos de forma limitada y necesitamos llevar este acuerdo como un proceso de vida. Es la revelación de una fuerza multifacética que está en nuestras vidas y necesitamos exteriorizar para que ese ser interno brille a través de aquellos con los que estamos trabajando. Esta alma eterna que reside dentro de nuestro marco de trabajo está siendo tapada de múltiples maneras por eventos de nuestra aprensión y estamos en el campo de la fuerza solo porque no hemos logrado un mejor acuerdo. Nuestra alma lucha por atravesarlo y aún así nos mantenemos de algún modo sintiéndonos enclaustrados para poder seguir sintiéndonos seguros. Se siente peligroso para muchos de nosotros el hecho de revelar nuestra alma a otras personas. Sentimos que es cuando más vulnerables podemos volvernos. Y aún así, en el mundo de la sanación reconectiva, eso es precisamente lo que debemos hacer. Debemos revelar nuestra alma. No es un proceso simple, y esta forma de despojar el Ego es un proceso eterno. Este interés por lo demás que debe brillar a través del ser, que puede brillar sin ser alcanzado por interferencia del otro sexo, es energía del campo de trabajo de la mente, porque es la mente la que interfiere en el proceso. El fluir que está revelando el alma, esa presentación de nuestra energía central, esa luz pura que es el alma en su forma más idílica. Y nuestro trabajo en este proceso es despojar el Ego, despojar la mente, liberar las defensas, soltar los mecanismos de control, las técnicas que tenemos en este plano. Dejarlas ir, dejarlas ser una parte del exterior que no tiene nada que ver contigo y presentar esa alma. Eso hará el trabajo automáticamente. Es energía, es el lenguaje universal del Cosmos. Es comprendida inmediatamente y sentida intrínsecamente”.

Fluir. La vida está referida a fluir. Bienvenidos al Flow Summit.



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