Cabeza, Corazón e Intestino. Cómo utilizar tus tres cerebros.

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Escucha a a tu intestino. Sigue a tu corazón. Usa tu cabeza. La sabiduría combinada te ayudará a guiarte

En la actualidad, la cabeza, el corazón y el intestino se clasifican como cerebros funcionales, y la ciencia demuestra ahora que existen complejas redes neuronales en los tres, según un estudio publicado en SAGE Journals.

Probablemente ya tengas una idea de esto. Piensa en alguna ocasión en la que hayas tenido que hablar delante de un grupo numeroso y hayas sentido mariposas o un nudo en el estómago. O cuando te enamoraste por primera vez y lo sentiste en tu corazón.

Escuchar a los tres es fundamental para tomar decisiones. Estos tres cerebros ayudan a tomar decisiones inteligentes, a evitar situaciones peligrosas, a tomar elecciones importantes y a pasar tiempo con las personas que amas.

Es lo que se conoce en neurociencia como integración cerebral múltiple o mBIT, según una investigación del Instituto Tecnológico Unitec. Al enfrentarse a una decisión, utilizar la sabiduría combinada de la cabeza, el corazón y el intestino proporciona un nuevo nivel de autoconciencia que te guiará para tomar mejores decisiones.

Anil K Rajvanshi declaró a Times of India: "Para producir un pensamiento profundo que ayude a mejorar el bienestar de una persona, los cerebros del intestino y del corazón deben trabajar conjuntamente con el cerebro principal. Cuando todos trabajan en armonía, se crea un cuerpo sano y una mente poderosa".

¿Qué te dicen tus tres cerebros? ¿Puedes aprender a escuchar los mensajes que tu cuerpo te envía todo el tiempo en tu cabeza, tu corazón y tu intestino?


Sigue a tu corazón

Cuando te sientes dividido entre dos decisiones, ¿alguien te dijo alguna vez que "escuches a tu corazón"?

Según un estudio de 2019, tu corazón te envía constantemente señales emocionales para guiarte, advertir los temores y comunicar lo que realmente quieres.

Los científicos llaman a este pequeño cerebro el sistema nervioso cardíaco intrínseco, o el cerebro del corazón. Y no es tan pequeño. Un estudio revela que los seres humanos tienen alrededor de cuarenta mil neuronas cardíacas, que trabajan juntas para comunicarse a través del sistema nervioso del corazón, desde el corazón hasta el nervio vago, hasta el cerebro de la cabeza.

Se podría pensar que el cerebro es el que más habla. En realidad, es al revés, el corazón le envía más mensajes al cerebro. El cerebro de la cabeza entiende estos mensajes y suele obedecer.

En tu interior se produce una conversación silenciosa y subconsciente entre tu cabeza y tu corazón. Para poder escuchar, debes salir de tu mente y entrar un poco en tu cuerpo.

Por ejemplo, cuando intentas decidir con quién salir, ¿cómo reacciona tu corazón? ¿El corazón empieza a latir más rápido por temor o por pánico? El temor suele surgir cuando se abordan las vulnerabilidades. Cuando te enfrentes a una elección, aunque sea una pequeña decisión cotidiana, observa cómo reacciona tu corazón.


Confía en tu intestino (Confía en tu instinto visceral)

Si alguna vez te has dejado llevar por tu instinto o has sentido mariposas en el estomago, ya has notado tu segundo cerebro. El cerebro intestinal está escondido en las paredes de tu sistema digestivo. Los científicos de Johns Hopkins Medicine llaman a este segundo cerebro el Sistema Nervioso Entérico (SNE). Está formado por dos finas capas de más de cien millones de células nerviosas que recubren el tracto gastrointestinal desde el esófago hasta el recto.

Los médicos creían que el cerebro le hablaba al estómago, y que las personas con problemas emocionales, como la ansiedad y la depresión, desarrollaban problemas estomacales. Pero la comunicación va en ambas direcciones. De hecho, según un estudio publicado en The Journal of Medicinal Food, el microbioma intestinal le envía cuatrocientas veces más mensajes al cerebro que el cerebro al intestino.

"Durante décadas, los investigadores y los médicos pensaron que la ansiedad y la depresión contribuían a estos problemas. Pero nuestros estudios y otros demuestran que también puede ser al revés", afirma el doctor Jay Pasricha, director del Centro de Neurogastroenterología de Johns Hopkins Medicine.

Cuando escuches los mensajes que te envía tu intestino, sabrás más sobre lo que ocurre en tu cuerpo. La irritación del sistema gastrointestinal puede enviarle señales al cerebro que desencadenan cambios de humor, los que pueden tratarse comiendo alimentos saludables para el intestino (*)

El cerebro intestinal también puede ayudarte a comprender mejor tu intuición, tu instinto visceral. Las respuestas del estómago o los intestinos pueden enviarte información sobre una situación para comprender mejor tu entorno o percibir una sutil sensación de peligro.


Usa la cabeza

Eso no quiere decir que los cerebros del corazón y el intestino sean tan sofisticados como el de la cabeza. El cerebro es uno de los órganos más complejos del cuerpo, compuesto por más de cien mil millones de neuronas que se comunican a través de billones de conexiones llamadas sinapsis, según WebMD.

Áreas especializadas del cerebro trabajan juntas para almacenar y acceder a los recuerdos y procesar su entorno. El cerebro puede ayudar a tomar decisiones realmente buenas en situaciones realmente difíciles. Puede idear soluciones a problemas complejos.

Así que, por supuesto, es bueno usar la cabeza a la hora de tomar decisiones, pero tienes que estar dispuesto a acercarte más a tus otros cerebros.

Observa lo que sientes en tu cuerpo. Accede a la sabiduría combinada de tu cabeza, los sentimientos de tu corazón y los instintos de tu cerebro intestinal. Cuando comprendas los tres mensajes de tu cabeza, tu corazón y tu intestino, tendrás una perspectiva más completa acerca de cómo actuar.

(*) Los alimentos probióticos que promueven una flora intestinal sana son el kéfir, la kombucha, el chucrut, los encurtidos, el tempeh, el kimchi, el pan de masa madre y algunos quesos. Tenga en cuenta que no todos los alimentos fermentados contienen probióticos. Algunos alimentos fermentados, como la cerveza o el vino, pasan por etapas que eliminan los probióticos y los hacen inactivos. Asegúrate de comprobar y buscar en la etiqueta "cultivos vivos y activos".



Título en inglés: Head, heart, gut. How to use the three brains
Traducción: Susana Peralta
https://www.goodnet.org/articles/head-heart-gut-how-to-use-3-brains

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