¿Quién es el Angel Solar?

V.B. Anglada


EL ÁNGEL SOLAR

Las Almas Grupo fueron trascendidas y los hombres animales poseían ya un Alma individual. La opción humana frente a la vida universal que le rodeaba era desde aquel momento una: establecer contacto con el AGNISHVATTA Ángel Solar de su vida e inspirador y director de su destino kármico. Se trataba de una obra que tendría que durar millones de años y solamente desde hace unos pocos siglos la idea del Ángel Solar es lo suficientemente fuerte en la conciencia de los hombres como para inspirarles internamente indicios de eternidad. Ahora el Misterio de la Divinidad se singulariza al extremo de mostrarle al espíritu investigador del hombre una sola y definida Meta, el reconocimiento de su trascendente divinidad simbolizada en el gran AGNISHVATTA, el Ángel Solar o el Ángel de la Presencia que desde siempre fue la gloria y luz y de su destino.

Nos preguntábamos ¿qué es el Alma Grupo? Ahora debemos preguntarnos... ¿quién es el Ángel Solar? Evidentemente, fue esta gloriosa expresión del amor divino quien elevó al hombre animal a la categoría de ser humano. Si logramos resolver la incógnita que rodea la Vida de este celestial Avatar habremos resuelto quizás de una vez y para siempre el enigma del corazón del hombre, centralizado en la triple interrogante ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, que constituye el secreto impulso que lo eleva constantemente a las sempiternas alturas espirituales.

El Ángel Solar es un tipo especial de AGNISHVATTA capacitado en el arte supremo de la transmisión de Luz. Procede, según se nos dice esotéricamente, de los planos cósmicos de la Mente Divina y tiene un gran poder sobre la vida humana en el sentido de que en virtud de una solemne decisión e indescriptible sacrificio de su parte... "...determinó vincular Su radiante Vida de Adepto con la pequeña vida de un hombre animal a fin de dotarle de mente y elevarle por encima del nivel de actividad de las Almas Grupo". El proceso de la INDIVIDUALIZACIÓN es profundamente místico y corresponde a una evolución natural de la Vida de Dios a través de cada uno de los Reinos de la Naturaleza. Hubo, al parecer, un proceso, técnicamente descrito como de ABSORCIÓN, mediante el cual las almas animales que habían llegado a cierto definido estadio de evolución dentro de sus particulares Almas Grupo se sintieron elevadas hacia arriba y emitieron al unísono una potente y clara nota invocativa.

Dícese que al conjuro de ella respondieron los Ángeles Solares, aquellos que según reza la tradición esotérica "... aguardaban este momento desde extensas edades".

Hay que tratar de explicar, aunque brevemente, la parte de este Misterio universal que dicha tradición permitió llegar a nosotros: "Hace unos dieciocho millones de años la vida del planeta Tierra registró un acontecimiento espiritual de trascendentes consecuencias. El Logos de nuestro Universo, impulsado por razones cósmicas que escapan por completo a la humana comprensión, había decidido acelerar el movimiento evolutivo espiritual de nuestro mundo. Como efecto de esta decisión universal descendió a la Tierra procedente de Venus una poderosísima Entidad espiritual, la cual es conocida esotéricamente como SANAT KUMARA y más familiarmente como el SEÑOR DEL MUNDO. Éste trajo consigo a otras elevadas Entidades que constituían Su grupo de discípulos en aquel planeta y al incidir Su poder en el aura etérica de nuestro mundo provocó ciertos hechos principales:


a) En el Reino Mineral, algunos de los elementos químicos que constituían la base de la sustancia en dicho Reino recibieron un impulso adicional y se volvieron radioactivos, lo cual facilitó la entrada de muchas unidades de conciencia de este Reino en el Reino Vegetal. La radioactividad, tal como es científicamente conocida, procede de aquellos tiempos.

b) En el Reino Vegetal tuvo lugar asimismo un misterioso cambio químico que desarrolló potentemente la sensibilidad del mismo y propició el paso de muchas unidades de vida de este Reino al Reino Animal.

c) En el Reino Animal, el rudimentario centro del cerebro instintivo alojado en la región del plexo solar recibió un tremendo impulso espiritual y fue creada una línea de luz o de energía que unió este centro con cierto punto de la cabeza. Consecuentemente, muchos animales enderezaron la columna vertebral y pudieron sostenerse verticalmente sobre la horizontalidad del suelo. El centro de Kundalini, que hasta aquí sólo había desarrollado tres pétalos, desarrolló el cuarto y empezó a funcionar la base de la columna vertebral como centro espiritual y vital de la vida de un nuevo tipo de evolución planetaria.

d) Como consecuencia de este trabajo preliminar en el Reino Animal sobrevino el maravilloso acontecimiento que convirtió al hombre animal en un ser humano. Unos poderosos Ángeles de la estirpe de los AGNISHVATTAS, los Ángeles Solares, procedentes del quinto Plano Cósmico, la MENTE DE DIOS, decidieron intervenir voluntariamente en la obra de la Divinidad con respecto al planeta Tierra y mediante un acto supremo de indescriptible sacrificio "unieron la Luz de Su radiante Vida" con la incipiente luz que temblorosamente surgía del cerebro de los hombres animales. Merced a aquella potente y santificada efusión de energía divina los convirtieron en seres humanos. Es así, por un proceso de vida esencialmente angélica, fruto de amor y de voluntad de sacrificio, que surgió de las místicas entrañas del planeta el Cuarto Reino de la Naturaleza, la Humanidad, la Raza de los hombres.


No pueden hacerse conjeturas acerca de la misteriosa esencia de los Ángeles Solares, de los HIJOS DE LA MENTE –tal como esotéricamente se les define-. Sólo hay que tener presente un hecho esencial. Su voluntad, su amor y su sacrificio con respecto a la humanidad exigen de parte del hombre actos de voluntad, de amor y de sacrificio en su equivalente medida, teniendo en cuenta que la liberación del pacto de sacrificio del Ángel Solar en favor de la humanidad depende única y exclusivamente del ser humano.

Leyendo en los anales akáshicos el misterio de la vida de los Ángeles Solares puede verse reflejada en los éteres inmortales las sublimes condiciones a que cada Ángel Solar sometió Su Pacto inquebrantable a la Divinidad y a la Raza de los hombres: "...NO ABANDONARÉ AL SER HUMANO HASTA QUE ÉL ME PERCIBA COMO CENTRO DE SU VIDA Y SE DIRIJA HACIA MÍ CON DEVOCIÓN Y GRATITUD, DOTADO DE IDÉNTICO AMOR, VOLUNTAD Y SACRIFICIO EN FAVOR DE SUS HERMANOS DE TODOS LOS REINOS, TAL COMO YO, EL HIJO DE LA MENTE, LE HE DEMOSTRADO A TRAVÉS DE LAS EDADES".

La promesa o el pacto supremo de cada Ángel Solar ha sido invariablemente cumplido. Es pues el hombre que posea inteligencia suficiente el que debe cumplir ahora la parte del pacto solar que le corresponde. Él debe establecer contacto consciente con el Ángel Solar de su vida, tenerle constante e invariablemente como meta de todas sus acciones y acercarse tanto a ÉL como para participar de la gloria de Su Vida, "tomar su lugar y reemplazarle en Sus funciones causales" a fin de que pueda retornar a Su patria celestial. A aquella patria nirvánica de la que se ausentó durante extensos ciclos de tiempo para cumplir con una deuda de amor, de voluntad y de sacrificio que había contraído en bien de la Humanidad y como eco supremo de la Voluntad de Dios.


Vicente Beltrán Anglada

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