Permanecer expectantes a las energias que descienden...

V.B. Anglada


Permanecer expectantes a las energias que descienden durante las meditaciones

La Serena Expectación

Pero, yo creo que todos estamos de acuerdo en una sola cuestión: que aquí se está creando un núcleo de conciencia redentiva, que todos estamos participando del mismo ideal, que todos estamos unidos, y, ¿saben por qué?, porque todos ustedes están serenamente expectantes, están dentro del asunto, están; no están situándose fuera y preguntando o divagando acerca de lo que está diciendo el orador. No es que estén de acuerdo, ni que acepten o que rechacen, es que hay una unidad espiritual. Lo menos importante en una reunión de estas características es lo que dice el orador, lo más importante es el estado de conciencia de todos y cada uno de nosotros. Estamos demostrando que existe una unidad, que existe una paz, que existe una trascendencia y, para mí, esta trascendencia es la verdad que todos buscamos. Y, si quieren, haremos un poco de silencio para todos, porque hay que aprovechar estos silencios, dentro del fragor de la vida, del combate cotidiano, de tantos miedos y de tantas desilusiones. [Concepto de Sendero para el Hombre de Nuestros Días]

...es lo que se dice en los libros búdicos, dicen: "El guerrero perfecto vence sin luchar". Claro, estamos tan acostumbrados a luchar que cuando no hay lucha perdemos la noción de que somos nosotros y volvemos con sensación de sobresalto sobre nosotros mismos, porque el Agni Yoga empieza en este punto crítico de afrontar aquella situación, y yo le llamo a esto serena expectación, por eso, si estás sereno y expectante estás bien, y a veces estamos dentro de ese estado, y nos separamos cuando queremos hacer noción de esto y nos decimos, "pero bueno, ¿qué me pasa?", y entonces estamos perdidos, es tan sutil. [Sobre el Yoga y las Disciplinas en la Nueva Era]

Es que la atención, yo creo que parte ya del Raja Yoga –la mente– entonces, cuando la atención se ha hecho automática, es decir, cuando la atención es sin esfuerzo. Mientras haya esfuerzo hay disciplina, y si hay disciplina no puede haber Agni Yoga porque el Agni Yoga es la cesación de la disciplina. Ahora bien, ¿cómo se desarrolla un órgano? Por el esfuerzo. Bien, entonces hablo de la atención como un esfuerzo preliminar para alcanzar los primeros estados de Agni Yoga, entonces se produce un silencio expectante y ya estamos, sin darnos cuenta. Ése es Agni Yoga. [Sobre el Yoga y las Disciplinas en la Nueva Era]

Por eso cuando se ha creado el antakarana se produce un silencio expectante. Cuando hablamos de esos temas, entonces, cada cual, según el Sol donde está el día que nació y según su Ascendente, elabora ya el nivel de la atención hacia dos cosas: Primero, equilibra dentro de sí el Sol con el Ascendente, se crea una síntesis. Hasta aquí había una discusión, porque siempre que hay un esfuerzo y una lucha es que el Sol del nativo está luchando con su propio Ascendente. Hay veces que es su propio opuesto, hay veces que es complementario, a veces es igual pero que en todo caso siempre llega a un ajuste de energías entre el Sol y el Ascendente, hablando en términos astrológicos. Yo no sé astrología, pero lo veo claro. Entonces, el proceso es que la atención, de la cual estamos hablando, cada vez que nos ponemos en atención y estamos en silencio, eso es porque el Ascendente y el Sol se han puesto de acuerdo, no hay lucha. [Sobre el Yoga y las Disciplinas en la Nueva Era]

Es decir, que el hecho de que sepamos que ha venido el Buda y que nos ha bendecido –de lo cual yo estoy plenamente seguro y constituye una experiencia de mi vida–, ¿qué significaría para nosotros si no estamos atentos?, o (dicho de otro modo) que estamos haciendo resistencia al tremendo devenir de la vida, con todos sus acontecimientos, sus hechos, con toda la plenitud de cosas que están acercándose a nosotros y, aparentemente, hacemos una gran resistencia constantemente. Entonces, para recibir dignamente las energías, (porque) yo creo que están aquí estas energías, para abrirnos dignamente a ellas debemos vivir en forma muy abierta, muy serena, muy expectante. Naturalmente, no sólo pensando en las energías simplemente, pensando en los demás seres humanos, qué importa para nosotros que estemos pensando en las grandes constelaciones con su fuerza inmensa, con toda la inmensa plenitud que significa la evolución de sus grandes Logos cuyas energías estamos tratando de canalizar aquí en la Tierra , si el hombre no está abierto a ellas, si el hombre no está preparado, si el hombre hace resistencia. [Buda y el Festival de Wesak]

Naturalmente, para prepararnos para recibir aquello que todavía no ha sido revelado, se han creado las grandes avenidas de la expectación, de la serenidad, de no estar esperando sin impaciencia tratando de recibir aquello para luego expandirlo... Pero, estamos pensando en términos cósmicos, y todo cuanto estamos tratando de atraer a nuestra vida humana es de origen divino, por lo tanto, yo les rogaría mientras dure la invocación, mientras dure la meditación, de mantener este espíritu de expectación. Que la mente no razone, solamente se limite a percibir internamente, a que vaya penetrando sutilmente, que se produzca una paz, un silencio, un orden, una armonía, yo creo que es la mejor prueba de devoción que podemos dedicarle al Señor Buda, esta expectación serena... [Buda y el Festival de Wesak]

Vamos a continuar la meditación entonces. Voy a realizar más de una meditación por la tremenda energía que se recoge en el ambiente, por aquello que decíamos, el poder invocativo del propio ser. Podemos hacer una excepción, porque hemos hecho una meditación y repetiremos otra con toda tranquilidad, siempre y cuando guardemos la prevención que había dicho anteriormente, de que la mente esté completamente abierta, expectante, sin razonamiento, porque es el razonamiento la resistencia que se está oponiendo a las energías; entonces, si la persona está abierta a las energías de esta manera, sin condición alguna, sin cualidad mental, sin formas, sin imágenes, entonces, no hay motivo para hacer una, dos, tres, cuatro, cinco meditaciones, o estar meditando todo el día. Es este estado, esta actitud del alma de estar expectante a las energías, por lo tanto, no habrá peligro. El peligro existe cuando la persona está frenando las energías, está, digamos, en la disciplina meditativa o en el plan meditativo, con una mente discriminativa tratando de tratar valores, de recordar hechos, o bien de formular algún discernimiento sobre lo que está ocurriendo. Entonces, si no tenemos ninguna prevención contra lo que va viniendo, cuando no hacemos resistencia entonces queda un estado de quietud. Este estado de quietud está más allá de lo que llamamos técnicamente meditación, es un contacto con la propia Divinidad. Así, continuemos con la meditación. [Buda y el Festival de Wesak]

Cuando estamos aquí, en meditación, en recogimiento, con expectación, liberamos átomos pesados y vamos introduciendo átomos de hidrógeno. ¿Se dan cuenta de que pesan menos?, pues es que esta maravilla se está realizando como alquimia natural. ¿Por qué levitaban los santos?, porque la cantidad de átomos de hidrógeno que habían absorbido mediante la meditación, mediante el acto de adoración, habían eliminado átomos pesados y habían dejado solamente átomos puros, y era solamente un momento, si no, habrían pasado la vida viajando por el espacio, pero en aquel momento habían adquirido la facultad de elevarse por encima de la materia, que es lo que hace el átomo de hidrógeno y, en parte, lo que se persigue en Agni Yoga es que pesemos menos, pero no en el cuerpo físico, ¿verdad?...(risas)... internamente, ¿eh?, en el plano emocional y en el plano mental, pues, entonces, vamos a salir de una manera tan transparente que cada vez que nos acordemos de esto vamos a pesar menos. Es una Ley. [Los Preliminares al Agni Yoga]


Por Vicente Beltrán Anglada

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