La Iniciación, un Punto Iluminado de Síntesis.

V.B. Anglada


Tal es, esotéricamente hablando, la significación profunda del AGNI YOGA en relación con el proceso iniciático, el cual ha de constituir para la mayoría de aspirantes espirituales del mundo y aún para algunos discípulos probados y de gran experiencia, una zona impenetrable de misterio espiritual. La Iniciación es una Ley natural que actúa en todos los Planos y en todos los Reinos de la Naturaleza. Sólo hay una diferencia, aunque muy específica y significativa. En los Reinos subhumanos, el mineral, el vegetal y el animal, la Iniciación se imparte en forma colectiva y abarca las múltiples unidades de conciencia que constituyen alguna definida especie, recibiéndola específicamente el Ángel o Deva que rige aquella particular agrupación que constituye un alma-grupo.

En el ser humano, la Iniciación es netamente individual, aunque la rápida evolución espiritual de muchos hombres y mujeres inteligentes y de buena voluntad del mundo hará posible que dicha Iniciación tenga carácter grupal y puedan recibirla al unísono muchos seres humanos.

Esta nueva actividad iniciática fue probada ya con éxito en el seno de los Ashramas de la Jerarquía , en lo que hace referencia a la primera y segunda Iniciación. La tercera, por el momento y por sus condiciones especiales, deberá continuar siendo todavía de carácter individual. Sin embargo, el proceso místico que tiene lugar dentro de la Gran Fraternidad Cósmica de nuestro planeta va avanzando muy rápidamente y así pueden observarlo los grandes Adeptos de la Jerarquía. Los seres humanos, inmersos dentro de las grandes crisis de reajuste que tienen lugar en esta Era de transición que estamos viviendo, suelen fijarse demasiado en las aparentes y deprimentes condiciones externas del mundo y ceden frecuentemente al desaliento. No obstante, un milagro de auténtica y rara belleza está produciéndose en los niveles ocultos y los éteres planetarios -tal como es mencionado en los suaves retiros del Ashrama- están siendo dinamizados por un Fuego místico de desconocida Fuerza y positiva Radiación que quema muchas de las escorias ambientales y prepara el camino para nuevas y superiores formas de vida de conciencia.

No existe poder más grande en el ser humano que el de la perfecta comprensión, ya que es a través de la misma que pueden ser conquistados los íntimos significados de la Resolución divina para nuestra época. Comprender la profunda significación del Agni Yoga presupone sentar las bases místicas donde deberá apoyarse la Voluntad espiritual que desde el principio mismo de los tiempos impulso el ser humano hacia su más elevado y esplendente destino.

Podríamos decir también que cada Iniciación es la culminación particular de algún definido Yoga y realiza su cometido en cada una de las Eras que se suceden en el mundo a través de las edades. Vemos así que los Adeptos Lemures alcanzaron en aquellos remotos tiempos, a mediados de la tercera Raza raíz, la primera Iniciación jerárquica, coincidiendo con el proceso de Individualización de los hombres-animales, la cual se correspondía con el ideal de Belleza física (según cánones jerárquicos y no humanos) que constituía la meta arquetípica del HATHA YOGA. Los Adeptos Atlantes adquirieron de la misma manera la segunda Iniciación jerárquica por medio del BAKTI YOGA, cuyo arquetipo de Bondad y Sensibilidad fue logrado en las últimas subrazas de aquella Cuarta Raza. Actualmente, la humanidad en su conjunto está tratando de abrirse paso hacia las alturas inmortales de su ser por medio de las disciplinas del RAJA YOGA, el Yoga de la época como podríamos cualificarle, y un gran número de discípulos mundiales que en etapas anteriores lograron acceder a las dos primeras Iniciaciones, están siendo activamente preparados, en estos inicios de la Era de Acuario, para la trascendente etapa de la tercera Iniciación, la de la Transfiguración , -utilizando aquí un conocido término místico- después de haber realizado con éxito las disciplinas mentales impuestas por el RAJA YOGA.

Ahora bien, el hecho de que en la actualidad la Jerarquía espiritual del planeta preste una atención especial al AGNI YOGA, obedece a las particularidades propias de esta época que nos ha tocado vivir, pues de acuerdo con la posición óptima con respecto a la Tierra de ciertas Constelaciones más allá del Zodiaco conocido y de una estrella en particular, alrededor de la cual gravita la entera Constelación de Acuario, han sido adoptadas ciertas previsiones jerárquicas en relación con nuestro mundo y muy especialmente con respecto a la humanidad. Dos de estas disposiciones jerárquicas han de merecer forzosamente la atención de los verdaderos aspirantes espirituales de nuestros días:

a. La intensificación de la vibración espiritual proyectada sobre los Ashramas de la Jerarquía por parte de SANAT KUMARA.

b. La presentación del AGNI YOGA, el Yoga de Fuego o de Síntesis como una actividad normal y natural que podría ser iniciada por muchos discípulos mundiales que, de una u otra manera, alcanzaron ciertos niveles de comprensión superior.

a. La intensificación de la vibración espiritual afectó muy profunda y particularmente la vida de los Ashramas, cuyos miembros se vieron obligados a realizar grandes reajustes en sus existencias personales con el inevitable riesgo de estimular "tendencias ancestrales" y producir ciertas reacciones de carácter psíquico. En general, el experimento ashrámico tuvo éxito y puedo asegurar que la disposición específica del Señor del Mundo determinó lo que en términos esotéricos definimos como "un proceso místico de expansión ashrámica". Fruto del mismo ha sido el notable incremento de las unidades de conciencia humanas que pudieron ser introducidas en los niveles periféricos del Ashrámica y de los discípulos que pudieron acceder a la primera y segunda Iniciación.

b. La presentación del AGNI YOGA como una dádiva de la Divinidad para nuestra época, fue una consecuencia natural del inmenso "clamor invocativo" de muchos millones de seres humanos pidiendo Paz, Comprensión y Libertad, aunque sus ocultas raíces se basan seguramente en las óptimas posiciones estelares que producen en el individuo y en la humanidad el incentivo de tales virtudes. Sea como sea, la consideración del AGNI YOGA, aunque proceda inicialmente de una gran conjunción cósmica de caracteres trascendentes, tiene en cuenta lógicamente la capacidad de respuesta de la humanidad a las impresiones superiores y aquel poder espiritual que la hace salir triunfante de todas las tensiones y crisis de nuestra época...

Hay que tener en cuenta sin embargo, repitiendo algo que ya fue dicho en capítulos anteriores, que por muy importantes y decisivas que sean las influencias estelares de los astros, de nada le servirían a la humanidad si el ánimo individual de un gran sector humano no estuviese dispuesto o capacitado para recibirlas y actualizarlas. La Jerarquía planetaria que sabe exactamente el valor de la necesidades humanas y es al propio tiempo depositaria de la Ley universal de economía de fuerzas dentro del circulo-no-se-pasa del planeta, tiene muy en cuenta tales particularidades humanas y regula muy juiciosamente la entrada de aquellas tremendas energías cósmicas que por su potencia ígnea pudiesen dañar los cuerpos etéricos de los hombres y demás especies vivientes. Utiliza para tal fin lo que en términos ashrámicos denominamos "el Escudo Protector de los Grandes Avatares". Tal Escudo está constituido por innumerables legiones de Ángeles, expertos en el arte de reducir la tensión de las energías cósmicas con destino a la Tierra , "absorbiéndolas dentro de sus Vehículos Radiantes" y dejando fluir únicamente aquellas energías cuya tensión puede ser aplicada sin peligro sobre el conjunto de la humanidad y de los demás Reinos de la Naturaleza.

Así, cuando la Jerarquía ha logrado comprobar el grado de receptividad o de integración espiritual de un gran número de seres vivientes, es cuando -utilizando un término muy corriente- "da el visto bueno" o el permiso de paso a aquellas energías las cuales, como en el caso que nos ocupa, se centralizan o proyectan sobre lo que técnicamente llamamos AGNI YOGA, para que así puedan ser utilizadas naturalmente y sin peligro por un gran sector de aspirantes y discípulos espirituales de nuestro mundo moderno, los cuales a su vez y siguiendo la ley de la analogía universal realizan una labor muy similar a la de los Ángeles a los que hicimos anteriormente referencia, y absorben en sus auras magnéticas y vehículos etéricos los aspectos de aquellas energías estelares que por su carácter ígneo podrían dañar la integridad física y psicológica de los seres humanos menos evolucionados o con menos capacidades para resistir las grandes tensiones espirituales.

AGNI YOGA se presenta así muy sencillamente a la consideración de los aspirantes espirituales avanzados, aunque no excluye en manera alguna al resto de la humanidad, ya que "todos son llamados y todos serán elegidos", para ocupar su adecuado y justo lugar dentro del gran Santuario de lo cósmico. Lo que tiene muy especialmente en cuenta la Jerarquía es la capacidad humana de ser, de sentir y de reaccionar psicológicamente cuando se producen los grandes acontecimientos siderales de carácter trascendente como los actuales, en virtud de los cuales el Propósito Divino se halla más cerca que nunca de los corazones de los hombres, sabiendo por anticipado que cada cual recibirá según sus merecimientos y el grado dedecisión espiritual de sus vidas. De ahí que el AGNI YOGA -apreciado desde el ángulo de visión del Ashrama- aparece como "el Agua de Vida más abundante" a la que hizo referencia Cristo y que simbolizaba el Aguador Celeste o Signo Zodiacal de Acuario que ha de regir una considerable extensión de nuestro ciclo histórico planetario. Todo se fusiona y todo se unifica al llegar a ciertos estadios de vida dentro de los mundos y de las humanidades, singularmente en las Eras de transición zodiacal como esta que estamos viviendo... Parece entonces como si los DIOSES de los infinitos Universos se pusieran de acuerdo para ayudar a la humanidad o a las humanidades de los distintos sistemas de mundos que constituyen el Cosmos, por pequeños y humildes que sean y por indefensos que aparentemente se hallen...

Las Potencias Cósmicas que rigen los sistemas estelares y todas las Galaxias constituyen una gigantesca e ignorada familia, cuidando del bien de todos los seres -Hijos de Dios- que desde luengas y misteriosas edades están siguiendo el rastro de su Padre eterno a través de los Cielos infinitos. Tal es la Ley de Vida de los Universos y tal es el Misterio que trata de descubrir e interpretar la Ciencia mística del AGNI YOGA.



Reflexiones sobre el capitulo XXVI Introducción al AgniYoga” de Vicente Beltrán Anglada

Comienzo la reflexión de hoy con unas palabras de VBA, nuestro querido amigo, hermano y maestro…

“Las potencias cósmicas que rigen los sistemas estelares y todas las Galaxias… constituyen una gigantesca e ignorada familia, cuidando del bien de todos los seres. (…) Tal es la Ley de Vida de los Universos… y tal es el misterio que trata de descubrir e interpretar… la Ciencia mística del Agni Yoga.”
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Así, todo forma parte de dicha “Ley de Vida de los Universos”. Todo es expresión de Ella. Y la Vida nos va mostrando sus misterios a través de un Infantil y divino juego que, progresivamente, nos inicia, en sus misterios siempre gozosos y divertidos… Divino juego que como nos dice el propio Vicente…

“Actúa en todos los Planos y en todos los Reinos de la Naturaleza ”.

Un juego en el que en la casilla de salida se apretujan las muchas gozosas almas grupales, ya sean del Reino mineral, vegetal o animal… pero también las del Reino Humano, ya en una individualidad que ha prendido la mecha de fuego interior y busca ser consciente ante Su Creador. Y, paso a paso, recorriendo el sendero, va percibiendo las fragancias sutiles que se desprenden de cada logro, de cada iniciación alcanzada…

Ya que toda iniciación, toda casilla alcanzada, constituye una gloriosa culminación de esfuerzos. Las ceremonias tan solo son una alegre confirmación y fiesta al llegar a ellas… pero constituyen, también, una sugerente invitación, para continuar adentrándose en las nuevas casillas del juego divino, y en un tablero siempre infinito de posibilidades….

Cada logro es una aproximación a la realidad de nuestro origen, de nuestra real familia. Cada peldaño nos aproxima a la fuente de donde, atrevidamente, surgimos…

Y conforme avanzamos, más nos adentramos en los misterios del divino juego… Un divino juego de infinitas aventuras, caprichosas en su apariencia, pero que se desarrollan en el mayor escenario que cualquier criatura podría soñar… Un escenario infinito.

Escenario en el que el no-tiempo juega a ser tiempo. Escenario en el que los vacíos son plenitudes y en el que lo gigantesco se refleja en lo diminuto de forma que toda galaxia no es sino un píxel diminuto en una ilimitada noche estrellada… Noche divina en la que los dados del Propósito, el Amor y la Luz se vierten para, de aventura en aventura, iniciar nuevas aventuras ya que toda criatura guarda en su corazón el goce de ellas…

Y en cada aventura, en cada juego divino, aquello que conocemos por “iniciación” y que aproxima, a las criaturas divinas a la casilla de Luz y, como en un juego de la oca, “de oca a oca y tiro porque me toca”… surgen los anhelantes dados hacia una meta de Luz Mayor que encierra, en si misma, la promesa de mayores aventuras…

Así es el juego iniciático…

Así se jugó en el tablero de Lemuria… y las almas, esperanzadas por el progreso de sus más valientes aventureros, se precipitaron sobre la casilla de la belleza divina y jugaron al Hatha Yoga… y se hicieron bellos ante los ojos de los dioses… y se hicieron conscientes de su propia belleza…

Ansiosas de nuevas metas, volcaron sus dados y a la belleza se le unieron la sensibilidad y la bondad… Tiempos esplendidos de míticos y sensitivos atlantes que sugirieron la magia astrológica y la mística filosofía en el corazón de todo hombre… Todo cristal reflejó iridiscencias… y algunas almas conocieron el secreto de las aguas místicas…

Nueva aventura en el tablero de la Vida y nueva casilla en la que las formas se aprestan a conocer la Luz que las crea. Casilla en la que el esfuerzo, la disciplina y la visión de la meta hacen brotar al guerrero ario. Guerrero que se apresta a luchar contra si mismo y vencerse… y, al vencerse, irradiar su propia Luz en el sagrado monte de la Transfiguración. Una Luz que es promesa de Liberación…

Y tras el esfuerzo y la disciplina surge, para una Humanidad anhelante, el Agni Yoga. Tras largas guerras, hemos pedido la Paz , y la paz, no sin dificultades, se aproxima a los hombres. Hemos pedido la Paz Interior … y el “Gran Regalo”, el Yoga del Fuego, presto está a desbrozar las mentes inquietas y sembrarlas de “serena expectación”…

Surge como una “dadiva de la Divinidad ” para nuestra época. Para una humanidad que, en los mundos ocultos, ya ha percibido que “otro mundo es posible”.. y de cuyo corazón surge el clamor por el “Restablecimiento del Plan de Dios en la Tierra ”. Y ese Plan no puede estar exento de los regalos que Dios le reserva al planeta…

Comienza a surgir la prometida Luz del Cristo en nosotros, del Cristo en la Humanidad … La comprensión se va abriendo paso en los corazones de algunos hombres hoy, muchos más mañana… sembrando las semillas de la compasión. Semillas cultivadas en el Fuego del Corazón…

De tal manera en la era de Acuario se precipitarán energías procedentes de más allá de todo “acontecimiento cósmico conocido” que permitirán que el Agni Yoga constituya “una actividad normal y natural que podría ser iniciada por muchos discípulos mundiales que, de una y otra manera, alcanzaron ciertos niveles de comprensión superior”.

Así, “todos son llamados y todos serán elegidos” . En la forma en el que el Sol alumbra todos los días a todo hombre, en la misma forma el Fuego luminoso del Corazón Solar brilla en el corazón de todo hombre. Todos llegaremos a “las Puertas” y todos nos ayudaremos para, en piña, penetrar en Ellas para, como nos indica Vicente… “Ocupar el adecuado y justo lugar dentro del Gran Santuario de lo Cósmico”.

Y también nos sugiere que, visto desde la quietud del Ashrama, el Yoga del Fuego Sintético se percibe como “El Agua de Vida más abundante” de la que el Gran Maestro, el Cristo, hizo referencia y promesa acuariana.

Bellamente, nuestro querido mentor, lo describe como si los “Dioses de los infinitos Universos”, hubieran dirigido su divina mirada no solo a esta humanidad, sino a cuantas humanidades, con las que compartimos infinita y cósmica fraternidad y que pueblan los infinitos espacios,

Dioses que han decidido regar, a través de un rayo armonizador de Fuego Sintético, con el “Agua de Vida más abundante”, los espacios en los que Acuario muestra la generosidad de CUANTO está más allá de todo entendimiento.

Un cántaro que derrama Luz y Fuego sobre el corazón de los hombres. Un cántaro que derrama sobre sus mentes y corazones la realidad de que toda materia es Luz densificada y de que todo Espíritu es Luz Sublimada. De forma que, tal como Vicente define en este capitulo… que el Agni Yoga, la unión con el Fuego, sea un “Punto iluminado de Síntesis” que lleve a toda la Humanidad al Portal de la Iniciación liberadora, ya que “quema muchas de las escorias ambientales y prepara el camino para nuevas y superiores formas de vida y de conciencia”.

“No existe poder más grande en el ser humano que el de la perfecta comprensión”. Es una herramienta que le permite comprender el significado del Agni Yoga, el Yoga de Fuego. Yoga en el que se asientan las bases de la Voluntad espiritual y el equilibrio perfecto de Síntesis… De la acción en la “no-acción” como ya nos sugería, hace miles de años, nuestro bienamado Maestro Krishna.

Bebamos, pues, del “Agua de Vida más abundante” y manifestemos lo que somos… Hijos de Dios que juegan alegremente en el patio de la Vida.. bajo Su atenta y amorosa Mirada…



Namasté
Juan A. Sánchez


Introducción al Agni Yoga - Por Vicente Beltrán Anglada
Capítulo 26 - La Iniciación, un Punto Iluminado de Síntesis

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