La Conciencia Grupal II.

V.B. Anglada


...porque todos sabemos que la Era de Acuario —en esto de las Eras hay que ser muy específico— y para mí los albores de la Era de Acuario fueron ostensibles cuando se descubrió la electricidad. Hay que contar que una Era de dos mil años y pico que dura el paso de una constelación en sí gravitando sobre la Tierra tiene unas auroras de trescientos y cuatrocientos años, así como también tiene una época de oscurecimiento que dura otros tantos. Por lo tanto, cuando Edison descubrió la electricidad, (o, más bien) la manera de producirla, utilizando los medios técnicos que él había descubierto, se introdujo realmente en la Nueva Era. El estallido final de la Nueva Era , cuando ya se empezó a trabajar dentro de Acuario, fue cuando se descubrió la manera científica de liberar la energía contenida en el átomo.

Éste fue el principio técnico de una Era técnica que es Acuario. Una Era de grandes transformaciones sociales y de grandes comuni-caciones, porque realmente la Era de Acuario es de grandes comunicaciones y, estamos asistiendo a un proceso de descu-brimiento de nuevos aspectos técnicos dentro de la ciencia. Y ahora tenemos, por ejemplo, las computadoras, que parece lo más acabado que existe, o los ordenadores electrónicos, para determinar un aspecto psicológico nuevo en la vida de la humanidad: es el descubrimiento de la fuerza latente dentro del espíritu humano. La rapidez de los contactos establecidos entre continentes, entre personas, mediante aquello que técnicamente hablábamos definiéndolo como velocidad en el tiempo, ha producido un cambio estructural completamente nuevo en la vida del hombre, lo cual ha redundado en la difusión de noticias con caracteres de instantaneidad, lo que antaño tardaban meses y meses ahora en cuestión de segundos nos llega una imagen de la otra parte de la Tierra. Estas cosas indican claramente que estamos ya dentro de la Nuera Era , digan lo que digan los astrólogos, ¡Estamos dentro de la Nueva Era !

Pero esta Nueva Era tiene también otra particularidad desde el punto de vista espiritual y es que el hombre se haga consciente del grupo que le rodea. Debe empezar por armonizarse con el grupo familiar. El contexto familiar es el primer elemento de introducción a la Era grupal. Tenemos después la atracción hacia el grupo selectivo, porque un grupo selectivo es el fenómeno social definido en el átomo, por ejemplo, o en el mundo químico, como de afinidad.

La afinidad química es la ley que impera dentro de los compuestos atómicos, así que por cantidad de protones, electrones y neutrones se reúnen los átomos, y sabemos que el átomo de hidrógeno es la unidad básica en química. Por lo tanto, todos los demás elementos atómicos, su compuesto molecular es a base de átomos de hidrógeno. Digo esto porque la afinidad química de un átomo de hidrógeno hacia otro átomo de hidrógeno o de un átomo de helio con otro átomo de helio o de plutonio con otro átomo de plutonio siempre es la misma.

Enseña la característica de afinidad que debe unificar cualquier célula humana con un contexto grupal determinado, es decir: ¿por qué nos hemos reunido aquí y ahora si no es por afinidad? La misma ley química de afinidad. Pero, ¿qué tiene el átomo que lo hace tan realmente positivo con respecto al grupo al cual pertenece? Que no tiene la conciencia tan diferenciada como es la personalidad de un hombre en relación con otra personalidad sino que siguen sin esfuerzo alguno la ley de selectividad o de afinidad química. Ahora bien, sabido es —al menos desde un ángulo de vista esotérico— que esta Era de Acuario, la de los grandes descubrimientos y avances técnicos, debe estar contrabalanceada —hablando en términos de energía— por una actividad de tipo espiritual, moral o ético, lo cual todavía no se ha producido.

Tenemos entonces un gran avance técnico contra un marasmo en el aspecto social, lo cual significa que existe un desequilibrio orgánico en el seno de la sociedad que juntos componen. Y vosotros preguntáis a veces: ¿cómo se constituye un grupo, cómo se llevan adelante las actividades de un grupo y cómo estos grupos pueden integrarse entre sí formando conjuntos mayores hasta llegar a constituir la conciencia social de la humanidad como un todo?

La Jerarquía está empeñada desde hace siglos, casi desde su instauración, en que existan unidades efectivas dentro de la humanidad capaces de proporcionar los alicientes de lo que llamamos evolución. ¿Por qué esto no se ha producido ni se está produciendo todavía? Porque el hombre, el ser humano, nosotros, estamos llevando encima una acumulación de valores separatistas que provienen del pasado más lejano. No hablamos de miles de años sino de millones de años, estamos arrastrando esta rémora y nos vemos frente a una sociedad técnica, rápida en la difusión de contactos y, sin embargo, nos vemos reducidos moral y éticamente hablando, a un plan todavía parecido al que imperaba hace muchos siglos.

No hemos avanzado moralmente porque no tenemos lo que definimos como conciencia de grupo. Entonces, más que preguntar por los grupos y cómo constituir grupos y cuál es nuestra relación con los grupos, es adquirir una conciencia grupal, dentro de la propia individualidad. Si esto no se produce no intentéis crear grupos porque fracasaréis. Me preguntaréis entonces, es lógico: ¿cómo se crea una conciencia grupal? La conciencia grupal solamente puede nacer con la comprensión de los valores individuales, de las posibilidades de la acción creadora del individuo.

¿Si no nos conocemos a nosotros cómo pensamos constituir un grupo? ¿Cómo puede un grupo comprender la dirección inteligente de un grupo de la Jerarquía , por ejemplo? Yo les estoy hablando desde un ángulo de vista puramente ashrámico. No se puede ingresar en un Ashrama sin tener conciencia grupal. Una conciencia grupal es la conciencia individual llevada al plano de lo universal, y aquí hay un tema muy profundo de meditación, porque me preguntareis: ¿qué es realmente una conciencia universal? Es la comprensión de la relación que tiene el hombre con el conjunto mayor, saber con exactitud que él —el individuo— es el microcosmos del gran macrocosmos y que todo cuanto se realiza arriba se realiza abajo y, que para comprenderse el individuo hay que universalizarse, porque si vamos en un plan de esotéricos o esoteristas, hay que partir de la base que la comprensión individual proviene de la intuición de lo universal.

Cuando existe un equilibrio entre la intuición universal y la comprensión individual surge un prodigio en la vida de la naturaleza de la humanidad: la conciencia de grupo, la conciencia grupal; que no es la conciencia de rebaño, la conciencia gregaria, la conciencia del hombre de las cavernas o la conciencia de cualquier grupo animal, que todos obedecen a un mismo impulso donde no existe una diferenciación porque no existe evolución, tanto para producir el hombre individualizado, el hombre egoísta, siendo el egoísmo la primera arma del hombre para individualizarse.

Cuando un animal dentro del espíritu gregario ha adquirido el suficiente grado de integración egoísta dentro del rebaño es cuando surge, se separa de la masa, porque tiene una conciencia personal casi por encima de la conciencia gregaria, de la conciencia de rebaño. Dentro del alma-grupo siempre existen almas que tienden a salir del espíritu gregario o del alma grupal para constituir una célula individual y aquel grupo de células individuales dentro de un alma-grupal fueron las simientes de la humanidad mediante aquel gran Misterio de los Ángeles Solares al cual hemos hecho referencia en muchas partes de nuestras disertaciones.

Entonces, yo no diré que no tengáis que reuniros ni de crear grupo si tenéis en cuenta que lo que (se) os va a exigir para entrar en un Ashrama, para adquirir una perfecta conciencia grupal, es la despersonalización de las aptitudes psicológicas. Lo que se exigía al animal, que adquiriese el suficiente autodeterminismo o egoísmo individual dentro de un alma grupal, se le exige ahora al discípulo, al aspirante espiritual, para que deje de ser egoísta, que deje de ser personal, para poder dejar el alma grupal gregaria de la humanidad y para penetrar dentro de un Ashrama de la Jerarquía que tiene conciencia grupal y en donde no existen reacciones entre los individuos a pesar de los distintos Rayos imperantes en cada unidad individual, porque si creáis un grupo sin tener al menos desarrollada un poco de conciencia grupal, vais a pasar vuestro tiempo agregándoos y disgregándoos sin saber exactamente lo que tenéis que hacer o lo que debéis hacer, siempre de acuerdo con las sabias leyes de la naturaleza humana que está ya avizorando las supremas alturas de lo que llamamos una conciencia universal que es la conciencia grupal perfecta.

Esto es, por decirlo de alguna manera, el prefacio a una serie de argumentaciones que iréis fortificando a través del tiempo, pero la conciencia grupal necesaria debéis adquirirla en vuestras reuniones no de grupo sino en contacto con el ambiente social dentro del cual estáis inmersos: el trabajo, la familia, los vecinos, el grupo al cual pertenecéis o queréis pertenecer o el grupo con el cual queréis trabajar en favor —hipotético siempre— de una Jerarquía que sólo conocemos de nombre. Soy un poco duro en esto porque hablar de la Jerarquía como hacemos muy corrientemente, sin saber exactamente qué es la Jerarquía en sus funciones, cuál es su constitución, cuál es su trabajo, qué es lo que pretende la humanidad, es un trabajo arduo, muy complejo y a veces infecundo, porque partimos de una base de seguridades que se nos arrebatan al tratar de enderezar en un alma-grupo social perfecto.

¿Qué buscamos a través de un grupo? Fijaos bien, en el fondo no buscamos una seguridad espiritual. Hay una seguridad material, la seguridad en el trabajo, la seguridad en las relaciones, la seguridad en la familia, la seguridad profesional, la seguridad familiar, con el cual enfrentamos constantemente nuestro karma, son las primeras piedras de toque para saber dónde está situada nuestra conciencia social o si realmente tenemos una conciencia social y grupal. Estamos reaccionando constantemente contra el ambiente que nos rodea. ¿Por qué? Porque en nosotros existe un desequilibrio.

Un desequilibrio que afecta a la mente, el cuerpo emocional y el cuerpo físico. Si no hubiese un desequilibrio físico no existirían enfermedades, no habría un asidero para la entidad enfermedad; si no existiese un desequilibrio en el mundo emocional, no nos encontraríamos situados en un plan de observadores personales tratando de medir aquello que estamos realizando pero siempre dentro de las bases comunes de los errores. Y cuando llegamos a la mente, ¿qué es lo que ven?, una dispersión total de energías del pensamiento.

El pensamiento —psicológicamente hablando— es el resultado del desequilibrio entre razones distintas. No es lo mismo cuando hablamos de la mente abstracta, que es la mente desconocida, hablamos de nuestra mente habitual, de lo que estamos pensando, de lo que no podemos detener mediante la voluntad, la voluntad de detener el curso del pensamiento dentro de la mente, y parte de la conciencia grupal nace cuando en la mente, en el cuerpo de los deseos y en el cuerpo físico, se han producido espacios neutros, espacios donde no existe lucha ni conflicto, porque cuando existe conflicto el que elabora las modificaciones de la mente y los deseos es el aspecto egoísta, que trata de triunfar de las circunstancias y para actuar contra las circunstancias forzosamente tiene que hacerse egoísta y competitivo, siendo la competitividad el aspecto con el cual tendremos que luchar constantemente para introducirnos dentro de la conciencia de grupo.

La envidia, los celos, la lujuria, la avaricia, es decir, todos los defectos capitales o pecados capitales, están dentro de nosotros constituyendo parte de nuestro sentido de la propia vida, naturalmente que existen también las virtudes, por descontado. Entonces, tener una conciencia social despierta sólo será posible cuando exista un equilibrio constante entre las virtudes y los defectos capitales, y me preguntaréis: ¿cómo es posible? Esto vendrá con el desarrollo de la observación, porque nosotros no observamos, no escuchamos, solamente estamos emitiendo juicios sobre esto o lo otro, lo cual significa que estamos siempre muy propensos a equivocarnos. Nos equivocamos en la elección de los amigos, en la elección de nuestro campo profesional, a veces, impuestos quizás por razones kármicas. Estamos en desequilibrio constante con todo aquello que no favorece nuestro sentido psicológico de permanencia o bien de estabilidad, para llegar a un punto en el cual nos damos cuenta de que la conciencia grupal que es nuestra meta inmediata se está alejando cada vez más y más de nosotros porque estamos enfocando la conciencia grupal desde una conciencia muy, muy, individualizada y estamos todavía con los defectos con los cuales lucharon nuestros antepasados, no las generaciones más próximas sino las más lejanas.

Consecuencia de que no existe este espíritu grupal, o esta conciencia en la humanidad, son las guerras, los conflictos, la agresividad, el terrorismo, la falta de caridad con respecto a las personas que creemos de condición inferior o que simplemente nos molestan porque su espíritu está en contraposición con las aptitudes del nuestro. De manera que estamos luchando constantemente y tratando de establecer un grupo jerárquico sin haber adquirido una conciencia grupal, al menos en cierta manera y hasta cierto punto, porque se necesita algo de aproximación a la conciencia social o grupal partiendo de la conciencia individual.

Así que lo que sucede con los grupos, los grupos de Zaragoza, los grupos de Valencia, los grupos de Barcelona, los grupos de cualquier parte del mundo, obedece a que no existe suficiente conciencia social en los miembros. Todo el mundo se cree —sin darse cuenta, es una cosa inconsciente de la personalidad— con capacidades superiores a los demás y forma parte del contexto egoísta de la personalidad, de aquello que hemos heredado de nuestros antepasados, y ahora, en el momento presente lo que estamos haciendo es reproducir fidedignamente todo cuanto hicimos en el pasado.



Daos cuenta que si tenéis conciencia grupal y no tenéis grupo establecido para expresar vuestra conciencia social y grupal, sí que tendréis la seguridad de que el Maestro está observando el desarrollo de vuestra conciencia social; y que pertenezcáis o no pertenezcáis a un grupo dicho esotérico no tiene importancia, porque el Maestro os está preparando para entrar en un grupo realmente social, que es un Ashrama y un Ashrama es siempre un aspecto cualitativo de la propia Divinidad a través del cual expresa las energías de un determinado Rayo, de determinadas cualidades de su naturaleza divina, y que no tenéis que preocuparos si os reunís grupalmente con cierta conciencia social o con cierta conciencia grupal, y (si) siguiendo los impulsos psicológicos de esta conciencia grupal os reunís por afinidad, igual que hace el átomo, igual que hacen las hormigas y las abejas, que nos dan una lección maestra de hegemonía social, veréis que trabajáis al unísono con cualquier Ashrama de la Jerarquía.

Que la Jerarquía viene a ser como la reina de un panal de abejas o la reina de un nido de hormigas, todos trabajan para que la reina esté cubierta —la reina es siempre la conciencia universal— y cada una de las obreras abejas u hormigas o cada uno de los obreros dentro de un campo social determinado como puede ser un grupo esotérico creado aquí en la Tierra , están trabajando para la reina que es la Jerarquía , en este caso, y que, por lo tanto, como decían ayer tan claramente, estamos trabajando para el Rey de nuestro Mundo, para Sanat Kumara. Estamos trabajando para que Él pueda adquirir rápidamente la Cuarta Iniciación Cósmica, con el cual enfrenta ya dentro “x” eones la Quinta Iniciación Cósmica que convertirá a nuestro planeta en un planeta sagrado.

Y decimos: ¿cuándo vamos a empezar? Siempre hay que estar de acuerdo en que sólo hay que empezar aquí y ahora, que no podemos perder más tiempo pensando en términos de mañana, porque el mañana no existe, el mañana es irreal, lo real es ahora, porque si ahora constituimos un grupo organizado plenamente, ya está organizado. No podemos decir: “mañana vamos a hacer esto o haremos lo otro”, porque claro como sabemos que tenemos la reencarnación cabe esta idea de que mañana lo haremos, lo que no hagamos hoy lo haremos mañana y esto es falso. Lo que no se haga hoy no se hará mañana porque mañana no existe, porque lo que decimos mañana pasa por ahora y si ahora no creamos las condiciones precisas en grupo no lo haremos mañana, por lo tanto, hay que saber lo que hacemos aquí y ahora, si tenemos una conciencia grupal aquí y ahora y no somos el resultado de las ilusiones mentales o de las aspiraciones del mundo emocional. Hay que partir de una base de seguridad dentro de la propia inseguridad que crea la vida con sus inmensos conflictos sociales, profesionales y familiares.

Esto es solamente una idea sobre lo que es la conciencia grupal. Ahora podemos discutir problemas de tipo más bien particular porque tendrán que ver precisamente con el trabajo que se puede realizar aquí y ahora..


Por Vicente Beltrán Anglada
Conferencias Conversaciones Esotéricas
Zaragoza, 11 de febrero de 1982

Fuente: La Conciencia Social
http://www.sabiduriarcana.org/conferencias-vicente/1987-05-31.pdf

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1 Comentario de lectores

23/05/2013

Estimado Anglada:

Hace aproximadamente 31 años que se escribió esto. Hace cerca de 3000 años que el hombre vive esta situación. No vamos a parafrasear el tiempo y el espacio, no. Pero que cosas se organizan sin saber con qué paradigma se negocia hacia un estamento superior, una condición de evolución, una elevación espiritual en referencia a la actual vivenciada? Ya sea en el manipuleo comprendido por el hombre ya sea por las condiciones de superación que inducen organizaciones altruistas, despojadas del bienestar material y egoísta que esta acostumbrada la naturaleza del sujeto de análisis. Como ajustarnos a nuevas pautas -fuera de la desarmonía manifiesta por el sapiens- si lo propuesto huele prejuiciosamente a una nueva fábula de Esopo, en donde la dependencia y el poder se reciclan nuevamente? Es cierto que debemos trabajar para que el proyecto humano se realice. Pero en quien confiar? Todo lo tiene el sistema imperante, nosotros somos los cadetes y gerentes generales de la epopeya.....ellos tienen un guardián pretoriano en cada esquina. Y no podemos distinguir quienes son. Tal vez pequemos nuevamente como los judíos ante el Cristo…es posible pero,… como despegar de esta condición?

Seriamente, Gracias.
Horacio desde Argentina

-.-.-

Hola Horacio!

Lamentablemente Vicente ya no está entre nosotros y yo no llego siquiera a sus rodillas :) pero al leerte me surge pensar dos cosas.


En "nosotros" y "la alfombra o el tapiz".


Creo que debemos trabajar en nosotros mismos. Aunque hoy no confíes en nadie ni nada. Aunque sea por el simple hecho de estar mejor, de vivir mejor. Que este vivir y estar mejor sea en armonía con todo el mundo. Queriendo referirme a estar atentos a las cuestiones de poder; a que la ambiCión que pueda surgir se convierta en una enfermedad...

Esto imagino sería como ir descubriendo la música... Descubrimos el Rock y pasamos por otros estilos hasta que terminamos escuchando música clásica y nos sorprendemos porque ya algunos estilos no nos gustan o no nos generan los estados que mejor nos acompañan....

Así hacemos con nuestras costumbres; nuestras reacciones; nuestros pensamientos. Y en este evolucionar y elevar en esta vida puede que nos lleve a pensar, a entender que posiblemente seamos un punto en el tejido de la alfombra donde vemos al resto de los otros puntos lindantes pero no vemos el dibujo que estamos formando.

Esta visión posiblemente nos permita ver como hemos cambiado; evolucionado y elevado en tiempos tan cortos...

Pensar; imaginar una visión un poco más amplia a la limitada de nuestra dimensión y ver, pensar en la magia que nos cuentan aveces maestros como Vicente Veltran Anglada creo, siento que impulsan a que abramos no solo nuestra mente sino nuestro corazón a ese llamado eterno que se ha estado y está haciendo a nuestros oídos sordos. Puede que no lo escuchemos claramente... pero quizás lo que hemos estado percibiendo que internaMente sabemos, sentimos sea como con la música. Si tenemos tapadas orejas no la escuchamos pero algo vibra en el piso, en nuestro cuerpo. Algo vemos se mueve a un ritmo...

Ahí quizás empecemos o nos afirme más aún el creer en algo que está más allá del bien y el mal ;)

Un abrazo!.
Oso de Luz