El Verbo de la Manifestación Universal.

V.B. Anglada


c) El AUM - El Verbo de la Manifestación Universal

Con respecto al triple sonido AUM y tratando de ser lo más concretos posible, podríamos decir que su poder vibratorio produce el Universo manifestado. Su actividad produce el Cáliz de todas las cosas, o sea, sus formas específicas, los instrumentos de manifestación de todos los estados de conciencia, incluido el sagrado Cáliz del Universo que ha de contener la Gloria Infinita de Dios. En la culminación incesante de esta Magna Obra Universal se producen todos los verdaderos Misterios Iniciáticos, los cuales son recogidos simbólicamente en la búsqueda del Santo Grial y del Vellocino de Oro y se hallan presentes también en todos y cada uno de los verdaderos sacramentos esotéricos, de la Orden Rosacruz, de la Iglesia Cristiana, de la Orden de los Templarios, de los Sacerdotes Druidas, de los sagrados ritos de la Masonería, etc.…

Cada una de las tres Notas o Tonos que constituyen el AUM tiene un significado especial y forma parte dentro de su riqueza expresiva, de una particular misión en la tarea conjunta de crear el Universo. Vemos así que la nota A es el sonido mágico que produce la actividad de Condensación de la sustancia. Como sabemos, el espacio está lleno de aquella sustancia eterna "sin principio" que el esoterista denomina Éter. La primera gran emanación del sonido AUM por medio de la nota A, atrae esta sustancia alrededor de un centro de radiación magnética o de absorción y, a medida que la nota resuena quebrando, tal como esotéricamente se dice, la resistencia de los éteres se van construyendo los elementos químicos, átomos y moléculas hasta constituir una inmensa masa sólida, compacta y densa.

La nota U puede ser considerada como el sonido específico que determina el proceso de Formación. Como su nombre indica, su particular misión es dar forma a aquella compacta masa sólida aglutinada alrededor del atractivo centro magnético creado por la nota A. Y tal proceso de formación se inicia en las fronteras de espacio y tiempo, allí en donde A y U se identifican e interpenetran hasta constituir un sólo tono vibratorio que determina una separación de los átomos y moléculas dentro de la gran masa de Condensación a la que sigue aquella actividad misteriosa e incomprensible de acoplar y reunir los átomos y moléculas por grados de afinidad química, construyendo así pequeñas estructuras que perfectamente acopladas entre sí constituirán los materiales definidos para construir el gran Cuerpo universal.

La nota M, tercera y última que pronuncia el Aliento vital y constructor del Espíritu Santo, constituye el sonido definido como de Concreción. Las pequeñas estructuras resultantes de la actividad conjunta del doble sonido AU se traducen en formas concretas y definidas constituyendo cuerpos y organismos que pueden albergar debidamente a toda clase de almas, vidas o conciencias emanadas del Corazón del Sol, Morada mística del Cristo Cósmico, o Alma Solar. Podemos decir que consumada esta fase ha sido cumplimentada la tarea universal encomendada a la Actividad Creadora del Espíritu Santo a través del triple sonido AUM. Cuanto se realice a partir de aquí y como continuación de un trabajo que ha durado millones de años, será sólo una tarea mágica de constante renovación y estructuración desde dentro, desde el centro mismo de la forma, llevada a cabo por el alma, o conciencia, que se agita en su interior.

El proceso místico del AUM será mejor comprendido si lo relacionamos con el fenómeno físico del nacimiento humano, Misterio espiritual del cual ya nos hemos ocupado en otra parte de este libro. El nacimiento de cualquier ser humano en el plano físico obedece a idénticas leyes que concurren en el nacimiento de un Universo semejante a éste en "donde vivimos, nos movemos y tenemos el ser", revelándose a través del mismo en forma clara y completa el poder creativo del AUM. Veamos la analogía:


Sonido - Actividad - Analogía

Sonido: A - Actividad: Condensación - Analogía: Los tres primeros meses de gestación

Sonido: U - Actividad: Formación - Analogía: Los tres siguientes

Sonido: M - Actividad: Concreción - Analogía: Los tres meses finales


Al finalizar un período de nueve meses, que es un ciclo de tiempo regido por el poder vibratorio del AUM, el alma humana puede reencarnar en el cuerpo así preparado. El nacimiento, este Misterio, prepara para ella un campo positivo de experiencia que es, al propio tiempo, de revelación de cualidades causales. Y, en cada uno de los estadios de tres meses que preceden al nacimiento, vemos una explicación científica del proceso de revelación y de redención que llega a su culminación cuando se comprende profundamente el significado de aquellas dos frases esotéricas "el Nueve es el número del Hombre" y "el Nueve es el número de la Iniciación", sometiendo a nuestra atención el máximo misterio de la vida humana en su incesante búsqueda del Reino de los Cielos.

La analogía es perfecta en este caso si tenemos en cuenta que dentro de un proceso normal y natural, es al cabo de nueve meses que se realiza el drama del nacimiento físico y que es a través de un ciclo de nueve edades de tiempo regidos por el Mántram AUM, preparando "los caminos del Señor", que se van manifestando cíclicamente las tres triplicidades: monádica, causal y personal, y puede nacer así a la vida espiritual el alma del Iniciado. Veamos todavía más claramente esta analogía de acuerdo con la conocida nomenclatura teosófica:


Sonido y Aspecto

* De la Mónada o Espíritu -> 1er rayo -> Voluntad de ser; Sabiduría esencial; Actividad creadora -> 3 Principios

* Del Alma o Conciencia -> 2do rayo -> Atma – Voluntad de amar; Budhi – Amor incluyente; Manas – Mente superior abstracta -> 3 Cualidades

* De la Personalidad -> 3er rayo -> Mente concreta; Vehículo emocional; Cuerpo físico -> 3 Cuerpos periódicos


Si relacionamos estas analogías con la actividad de cada uno de los Reinos de la Naturaleza, tendremos:


* Sonido -> Proceso -> Cuerpo -> Reino

A -> Condensación -> Físico -> Mineral

U -> Formación -> Emocional -> Vegetal

M -> Concreción -> Mental -> Animal


Extendiendo todavía más estas ideas de acuerdo con las Leyes del sonido, actuantes en el eterno drama de la evolución, podemos ver que cada uno de los Reinos de la Naturaleza cumple una triple misión; seguir un proceso, revelar un secreto, y alcanzar un objetivo. Veamos:


* Sonido -> Reino -> Proceso -> Secreto -> Objetivo

A -> Mineral -> Condensación -> Transmutación -> Radiación

U -> Vegetal -> Formación -> Transformación -> Magnetismo

M -> Animal -> Concreción -> Transfusión -> Experimentación

OM -> Humano -> Adaptación -> Traslación -> Transfiguración

Original -> Superhumano -> Perfección -> Síntesis -> Realización del Arquetipo


A todas estas conclusiones podrían ser añadidas todavía nuevas analogías pero creemos que con lo dicho hasta aquí habrá suficiente información para que tengamos una idea más clara de las implicaciones Sonido-Vida y del infinito campo de relaciones o vibraciones que se extiende entre el Espíritu Creador y la Sustancia material durante el proceso de estructuración del Universo y, en una más reducida esfera, del cuerpo humano.


d) El Sonido del Nombre como base de la Forma

Vamos a reorientar nuestro estudio en otra dirección y analizar aquella verdad esotérica sintetizada en la frase: "El Nombre es la base de la Forma". Podría traducirse así: "...La pronunciación de un sonido afectando los éteres crea una forma geométrica revestida de un definido color..." Según se nos dice en los altos estudios esotéricos, el Espíritu Humano o Mónada espiritual, en virtud de su tipo de Rayo (que oculta el secreto de su procedencia cósmica) y de ciertas relaciones kármicas incomprensibles para nosotros, responde de una manera muy particular y específica al Sonido Original de la Divinidad, o sea, al Nombre oculto de la Misma.

Esta forma específica de responder constituye un secreto o alto Misterio que se aclarará en la Quinta Iniciación, cuando el Señor del Mundo le confíe al Adepto el Nombre oculto de Su Mónada Espiritual, el Sonido particular mediante el cual le será posible responder de inmediato a la alta vibración de su Espíritu y, a través del mismo establecer directo contacto con el Logos Planetario del Esquema terrestre, de la misma manera que Este, utilizando la Ley del sonido Original del Espíritu, puede establecer contacto con el Logos Solar y Este, también, con la indescriptible Vida del Logos Cósmico... El secreto que le es revelado al Adepto o Maestro de compasión y Sabiduría, es de síntesis perfecta de valores absolutos y por medio del mismo puede ponerse en relación consciente con el sonido particular o Nombre oculto que emite aquel Logos Planetario dentro de su propia línea de Rayo allá en los confines del Sistema Solar así como con todas las Mónadas espirituales en el Plano Anupadaka o Monádico del Universo.

Un proceso similar se realiza en el Alma superior de los seres humanos. Podemos decir, empleando la analogía, que toda Alma o Ángel Solar en el plano causal responde de manera muy particular y específica al gran Sonido Universal OM y que su forma característica del responder al mismo origina un Sonido especial que se convierte precisamente en el Nombre oculto de dicha Entidad Solar en aquel plano. Esto quiere significar que el alma humana en evolución o en proceso de encarnación que sea capaz de captar dicho nombre o sonido (Una cadencia específica del OM), podrá invocar a su propio Ángel Solar y recibir el testimonio de Su Vida y de Su Presencia, así como participar del íntimo secreto de Transfiguración que es esencia de Su Vida.

Cada Ángel Solar, en los maravillosos confines del plano causal, responde a un sonido, a un Verbo o a un Nombre constituyendo su revelación el fruto maduro que recoge el Iniciado que ascendió simbólicamente al Monte Tabor y tal como ocurrió a Cristo con respecto al Sus discípulos dormidos al pie de la montaña, puede contemplar él también a sus "tres cuerpos dormidos", es decir, dominados y controlados, siéndole revelado entonces el secreto de la Transfiguración o de comunicación directa del Nombre oculto de su Ángel Solar que permite el control perfecto del OM sobre el AUM. Tal secreto entraña también el conocimiento del Nombre o Sonido mediante el cual pueden ser invocadas e identificadas todas las Almas liberadas o todos los Ángeles Solares, en el plano causal.

Al llegar a las áreas de actividades múltiples de la personalidad humana, allí donde actúa precisamente el triple sonido AUM, se produce una alteración en la similitud del proceso seguido hasta aquí. Esta alteración o modificación es debida a que nuestra personalidad psicológica, compuesta de una mente concreta, de un vehículo emocional y de un cuerpo físico, está sumergida y anclada dentro de la sustancia materia, "fuente de toda ilusión, espejismo y maya" y le es imposible Oír el Sonido que realmente le afecta y ocultamente le caracteriza como resultado de su grado de integración y, lógicamente, no sabe ni puede pronunciar su Nombre Oculto... Difícilmente puede reconocer el ser humano "Su Voz" de entre la incalculable multitud de "voces" que se elevan de los tres mundos. Sólo la integración de su triple vehículo, de acuerdo con el principio causal de identificación, permite el reconocimiento intimo de Su Voz o Su Nombre, dentro del infinito clamor que se eleva del Cuarto Reino de la Naturaleza, el humano..

Tal proceso de identificación constituye el trabajo de los sinceros aspirantes y discípulos en probación en la Era actual y se trata de una tarea realmente difícil de realizar debido al incesante ruido provocado por la poderosa maquinaria de la gran evolución técnica. A pesar de esta dificultad podríamos asegurar que jamás en la historia de la vida humana hubo tantos aspirantes y tantos discípulos espirituales como en la época presente.

Continuando con esta idea podríamos decir que "el derecho a ser llamado por nuestro propio Nombre", el de la Personalidad, una expresión natural del triple AUM, es concedido en la Segunda Iniciación y muchos discípulos espirituales en el momento actual saben exactamente cuál es su verdadero Nombre o Sonido oculto en la vida personal, mediante el cual pueden producir a voluntad la integración total de sus vehículos en un momento dado y en la revelación y pronunciación de este Nombre se halla oculto el verdadero secreto de la Magia. Podemos asegurarles a Uds. que cuando existan muchos hombres y mujeres en el mundo capaces de pronunciar el Nombre de su Personalidad, el planeta entero sufrirá una tremenda modificación por efecto de la misteriosa vinculación de los tres vehículos inferiores de la personalidad, la mente, el vehículo emocional y el cuerpo físico, con los tres primeros Reinos de la Naturaleza, el animal, el vegetal y el mineral.


e) El Secreto de la Magia

Hemos hablado de Magia... pero, ¿qué es exactamente Magia? Simplemente el poder del hombre, llegado a un cierto punto de su evolución, sobre los elementos de la Naturaleza, sobre los tres cuerpos y sobre los tres Reinos. El poder de dominio o de control que se adquiere cuando se conoce el Nombre de la personalidad, se extiende a una considerable legión de ciertos devas etéricos que operan sobre la sustancia material y producen no sólo los vehículos periódicos de los seres humanos sino todas las formas posibles, objetivas y sutiles, de la naturaleza. El tema de Sonido y el estudio del Mántram Yoga son, por lo tanto, mucho más elevados y trascendentes y al propio tiempo mucho más concretos de lo que habíamos imaginado. Basta considerar un sólo hecho: el conocimiento del Nombre o Sonido Oculto de un deva nos confiere el poder de invocarle y la pronunciación correcta del mismo determina "su materialización física".

Un hecho kármico, de la naturaleza que sea, puede ser también alterado y en algunos casos disueltos, conociendo los elementos kármicos o dévicos que concurren en su expresión y desarrollo. De ahí se derivan las sacramentales palabras que sólo puede pronunciar el perfecto Iniciado: "Me siento libre del Karma". Esta libertad no sólo entraña la sensación de poder sino también el sentido de augusta responsabilidad, un principio oculto este último que no puede aplicar el "mago negro", el cual, conociendo única mente los Nombres íntimos de los devas inferiores y de las fuerzas elementarias que viven en la sustancia de las sombras o de la más densa materialidad, produce un género de magia que frena y obstaculiza el curso sereno de la evolución.

En relación con el poder del Nombre sobre las cosas y sobre las formas, habrá que insistirse constantemente en el trabajo de integración de los vehículos de la personalidad y en no pretender "poderes psíquicos" que luego no podrían ser debidamente controlados. Esto es lo que ocurre con todos aquellos que, en los albores de la vida espiritual y sin haber crecido suficientemente, buscan las primicias de un Fuego o de un poder que les avasallará una vez que hayan inconscientemente pronunciado alguna Voz, Nombre o sonido de invocación de los devas inferiores del aire, del fuego, del agua o de la tierra...

Reorientando la vida en términos de rectitud, sinceridad y firmeza, es seguro el camino espiritual y todo cuanto suceda en el devenir de la vida interna estará marcado por el certero juicio de la Ley y por la intercesión misericordiosa de los Ángeles Solares. Son precisamente Estos los que deben comunicarle al discípulo el Nombre que le corresponde en la existencia personal, cuando el momento sea llegado. No hay escuela esotérica digna de este nombre que al llegar el aspirante a cierto punto definido de integración espiritual, no le comunique cierta clave de Sonido que le oriente sobre el verdadero Nombre de su personalidad. Frecuentemente se le cambia al aspirante el "nombre de pila" por otro que, a juicio del responsable del grupo espiritual, responde a su grado de integración personal y dedicación espiritual.

Podríamos extender todavía mucho más este tema, pero creernos haber dicho lo suficiente acerca de las Leyes del Sonido afectando los éteres del mundo monádico, causal y personal. Podríamos resumir todo lo dicho en este breve enunciado: "Todo el secreto de la Magia estriba en el conocimiento de la Ley de Vibración y en el Poder del Sonido sobre los éteres planetarios". Y este poder se extiende desde el del Mago Blanco que "materializa" a un deva o a un grupo de devas, tras el intento deliberado de crear un hecho o circunstancia de tipo determinado en la vida individual o social, al del propio Logos Solar que tras la pronunciación correcta de ciertas claves de sonido invoca a los Ángeles cósmicos y materializa" el Universo. En todo hay que precisar siempre la directa analogía.


f) Los Tres Grandes Estadios del Silencio

Como saludable advertencia a todos aquellos que estudian las leyes de la magia y como un fraternal consejo para todos, invitamos a una serena meditación sobre aquellas palabras de "Luz en el Sendero": "...Antes de que el alma pueda hablar en presencia del Maestro debe haber perdido toda capacidad de herir", refiriéndose esta sentencia a un correcto empleo de los sonidos de la palabra, del deseo y del pensamiento. En esta breve frase, el Maestro Hilarión nos introduce en la verdadera actividad iniciática contenida en la sincera y constante práctica de la Regla de Oro del Silencio. Dentro de aquella inmensa soledad del Silencio que nace del perfecto estímulo y rectitud de la acción correcta, se aprende a oír y a pronunciar las tres grandes Notas o Sonidos del Universo, bajo formas accesibles a la naturaleza humana y a las virtudes esenciales que se destilan de su vida espiritual.

Tales notas son: El Sonido de la Prudencia, quinta esencia en la vida personal del Mántram AUM, el de La Paciencia, que caracteriza el Sonido OM o Voz del Alma Solar en su propio plano de manifestación y el de La Oportunidad, que sintetiza la obra de sabiduría del Espíritu.

Por el Sonido de la Prudencia, estadio inicial del silencio, nacido de la perfecta discriminación de valores, el aspirante espiritual empieza a escuchar y a reproducir la Voz de la Personalidad Integrada, sintetizada en su verdadero Nombre o Sonido personal. Es el canto sagrado, o Mántram AUM del Conocimiento perfecto.

Por el Sonido de la Paciencia, segundo estadio del silencio y símbolo de devoción y sacrificio, se le revela al discípulo el Campo de Servicio. Empieza a escuchar y a reproducir entonces la Voz, Nombre o Sonido del Ángel Solar de su vida espiritual y a comprender el Misterio latente en el OM y en la Vida de la Entidad Solar con la que viene enlazado desde el principio de las edades. Es el Sendero de la Comprensión perfecta.

Por el Sonido de la Oportunidad, tercer y último estadio del silencio, empieza a escuchar y a reproducir el Iniciado el Nombre o sonido de su Espíritu o Mónada espiritual y a comprender en una elevada medida su relación magnética y vinculación kármica con el Logos Planetario con el cual viene enlazado desde remotas edades en virtud de cierto Sonido o Vibración, dentro del Gran Sonido Original proveniente del Logos Solar. Es el Sendero de Santidad o de la Sabiduría perfecta.

Para terminar este estudio sobre las Leyes del Sonido habremos de decir que hay una estrecha e inseparable analogía entre la Ley del Sonido o Principio de Vibración y el Misterio Iniciático. Ciertamente, la Iniciación, técnicamente descrita, es la capacidad del alma humana de ascender concientemente a las gloriosas Alturas espirituales por la infinita escala de sonidos de la naturaleza, ya que en su acabada y purísima esencia el ser humano, perfecta imagen de Dios, es la propia Ley de Vibración expresándose progresivamente en el tiempo, a través del AUM, del OM y del Sonido Original. En el fondo místico del corazón se hallan perfectamente integrados todos estos valores, de ahí que la búsqueda del Grial, de la Copa de Oro de la Conciencia y del Misterio de los Misterios, se realiza siempre dentro del Corazón en una síntesis perfecta de Palabras y de Sonidos, de Vidas y de Formas y de eternas búsquedas y realizaciones.


por V.B.Anglada

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