El Trabajo de los Señores de la Llama. II

V.B. Anglada


Creo que esta breve disertación podía ser ampliada con sus preguntas y a ellas me remito.

Xavier Penelas.— ¿Podrías explicarnos un poco la conexión existente entre la Ronda Venusiana y la actual Ronda Terrestre, cómo es posible, es decir, son coetáneas, o al menos hace 18 millones de años largos existían ambas Rondas o vinieron desde otro nivel?

Vicente.— Ante todo, ¿qué es una Ronda?, ¿qué es una Cadena?, ¿qué es un Esquema?, y claro, si no existe noción de esto es muy difícil de interpretar las ideas que hemos estado tratando de desarrollar. Ante todo, un Esquema Planetario es un chacra dentro del cuerpo etérico del Logos Solar, que una Cadena Planetaria no es más que un chacra dentro del cuerpo de un Hombre Celestial o Logos Planetario, y que un Ronda es el movimiento que da un planeta físico, astral o mental alrededor de una Cadena. Así que tenemos siempre: los Esquemas (son) centros, chacras en el interior del Logos Solar; Cadenas, en el interior de un Logos Planetario; chacras, en el interior de un cuerpo etérico humano, siempre es lo mismo, solamente hay que aplicar la analogía. Ahora bien, aquí hay una analogía perfecta de la Venida de los Señores de la Llama a través de los éteres del espacio teniendo en cuenta los diferentes chacras, (explica y dibuja en pizarra) esto quiere representar los chacras, ¿verdad? El Esquema de Vulcano, por ejemplo, el Esquema de Venus, el Esquema de Marte, y aquí tenemos nuestro Esquema, la Tierra, y aquí tenemos el Esquema de Mercurio, Júpiter y Saturno.

Estos son los Esquemas de nuestro Sistema Solar. Existen otros Esquemas porque existen otros planetas en manifestación, pero los que mayormente nos interesan son aquellos con los cuales venimos vinculados, por ejemplo, el triángulo constituido siempre, Venus-Tierra-Júpiter. En virtud del triángulo constituido por estos tres esquemas se facilitó que desde la 2a Cadena de Venus (2a Cadena de nuestro Esquema Terrestre llamada Venusiana) pasase a la (4a) Cadena de nuestra Esquema Terrestre; entonces, como estamos atravesando la 4a Cadena, y la 4a Ronda con el 4o Planeta Físico, estuvo Sanat Kumara y sus acompañantes un tiempo prudencial aquí en la 2a Cadena Planetaria, hasta que descendió a nuestra 4a Cadena actual.

Fue un viaje a través del éter, no sabemos la cantidad de espacio, ni la distancia, ni la velocidad, como decía esto son cosas menores dentro de la potencia que imprimimos a la disertación sobre Shamballa; lo que interesa es ver la relación que existe entre Venus, Júpiter y la Tierra, significa lo que se dice también en El Libro de los Iniciados: “Cuando en el firmamento Júpiter, la Tierra y Venus crearon un triángulo equilátero perfecto sonó la hora elegida por los Dioses, y entonces se puso en marcha la gran maquinaria cósmica”, la maquinaria, es decir, la nube de fuego que tenía que atravesar los éteres para llegar a la Tierra, llegó aquí, pero aquí había un triángulo constituido por la Isla Blanca y otros tres puntos en la Tierra que crearon un triángulo parecido —ya ven, de esta manera (dibuja en la pizarra)— entre Júpiter, Venus y la Tierra. Fue precisamente la existencia en la Isla Blanca del talismán que introdujeron los devas venusianos con antelación, antes de la llegada de los Señores de la Llama, lo que permitió el anclaje de todo el poder acumulado de la experiencia que procedía entonces de la 2a Cadena de nuestro Esquema.

¿Qué más se puede decir?, que fue un viaje relativamente corto, (de) la 2a Cadena a la 4a (Cadena) de nuestro Esquema, siempre por ley de afinidad, porque los números pares —como Uds. saben, en un sentido esotérico— siempre están en gran afinidad, el 2, el 4 y el 6 están en afinidad constante según la Cábala; y los números impares también están relacionados, el 1, el 3, el 5 y el 7, pero aquí se trata de una unión de 2, 4, 6, que son precisamente los que dan el número perfecto en lo que corresponde a la evolución cósmica, tiene que ver con las doce constelaciones del Zodíaco, tiene que ver con todo cuanto tiene que ver con el número doce, pero lo interesante es comprender el mecanismo y cómo están relacionados misteriosamente los Esquemas, los Planetas, las Rondas y las Cadenas, para constituir lo que conocemos como la evolución. Además, dense cuenta de algo, examínense ustedes analizando objetivamente sus siete chacras, cuando las necesidades de la evolución espiritual exige que el centro del corazón ejerza más poder, o se desarrolle más rápidamente, los demás centros le envían su poder, su fuerza, lo mismo que hicieron con nosotros los Señores Venusianos, porque estamos exactamente dentro del mismo Esquema dentro del Sistema Solar, en un Esquema parecido... 2, 4, 6.

El 2, el 4 de la Tierra y el 6 de Júpiter. Para darse cuenta de que realmente Hermes Trimegisto, un gran sabio, cuando dictó aquella tremenda fuerza magnética, implícita en la palabra y en los hechos esenciales de que “igual es arriba que abajo, y que igual es abajo que arriba, y que el Cielo debe reflejarse en la Tierra”, ¿qué es lo que, aparentemente, históricamente le decía Cristo a Pedro?... “Lo que tú atares en la Tierra, será desatado en el Cielo, y lo que sea atado en el Cielo será desatado en la Tierra”, porque hay una analogía constante entre todo cuanto existe. Hay además la familia de Dioses, hay el mundo social de los Dioses, todos los Planetas, los Esquemas, los Sistemas Solares, las Galaxias y los Sistemas de Galaxias están unificados entre sí, no se puede mover un planeta sin que repercuta su acción en otros. De ahí viene aquel aforismo hindú sobre la astrología: “No se puede pestañear un ojo sin que afecte a la estrella más lejana”, ¿se dan cuenta de la tremenda fuerza implícita en este aforismo?, lo importantes que somos en el Cosmos y no nos damos cuenta.

Interlocutora.— ¿Cuántos discípulos vinieron con Sanat Kumara?

Vicente.— 105.

Interlocutora.— ¿Pero cómo vinieron distribuidos?

Vicente.— Había 3 grupos de 35 cada uno, porque Sanat Kumara estaba en el centro de la cuestión, pero al mismo tiempo era el regente supremo del planeta, entonces estaba en funciones de 1er Rayo, junto con un Kumara del 1 er Rayo. Entonces, había 3 grupos de 35 entidades, nos dice la tradición, yo no puedo atestiguarlo, se puede prever quizá.

Interlocutora.— ¿Por qué 35?

Vicente.— Exacto, ¿por qué?, es una explicación que yo quisiera saber también. Yo relato lo que dicen los libros sagrados, mezclándolo quizá con alguna experiencia mística. Además, que sean 35 o sean 70 para mí no tiene mucha importancia, estoy relatando lo que dicen los libros sagrados de la Logia. El Libro de los Iniciados, al cual hacemos referencias constantes, está en la sala de archivos de los Maestros de La Gran Fraternidad, es decir, una sala de archivos situada entre la escuela de los conocedores y la escuela de los sabios. No se puede pasar del conocimiento a la sabiduría sin pasar por el estudio del Libro de los Iniciados, y de pasar consecuentemente por las iniciaciones que tienen que ver con el desarrollo de esas entidades espirituales. Por lo tanto, el hecho de que estemos hablando de cosas aparentemente incomprensibles tiene su razón de ser, y nosotros no podemos decir, como por ejemplo, la cantidad astronómica de lo que es un mahamanvántara, o lo que es un manvántara, o lo que es un eón, porque está más allá de la comprensión humana, son trillones de años, y ¿qué nos dice esto a nosotros que tenemos una vida tan corta? Está más allá de nuestras posibilidades intelectuales, es abstracto por completo un número así, y sin embargo hay libros religiosos como la Biblia que dicen que la Tierra solamente tiene 6.000 años o 7.000 años, y viene la ciencia interna, la ciencia esotérica, que se introduce merced a ciertas facultades desarrolladas a través del tiempo, dentro de estas inmensas oquedades de conocimiento, y llega a descubrir la raíz de todas las cosas, porque se siente creador el hombre, y cuando el hombre se siente creador es cuando realmente está capacitado para leer en los archivos de los Maestros, y consecuentemente para seguir la ruta iniciática y empezar a trabajar por aquel Señor que todo lo puede.

Xavier Penelas.— ¿El treinta y cinco por casualidad no tendrá que ver con los tres planos de expresión aprovechando los cinco éteres, es decir, los cinco elementos?

Vicente.— Lo que se dice es que del treinta y cinco (explica en pizarra), estaba distribuido de la siguiente manera, quizá conteste en parte lo que has preguntado antes: el departamento del Manú, el del Bodhisattva y el del Mahachohan, 35, 35 y 35, distribuido en 7 grupos de 5, el 7 está aquí con los planos de la naturaleza, y exacto, 7 grupos de 5 entidades. Así podemos llegar a una relación con los siete planos del Sistema Solar y los cinco planos que corresponden a la evolución planetaria. Ahora sí que hay un poco de relación. Por analogía surge, porque el siete pertenece siempre al número sagrado de un universo septenario o de un Esquema septenario, entonces si distribuimos los treinta y cinco personajes venusianos en siete grupos de cinco entidades cada grupo, ya podemos analizar las funciones de cada grupo, y la relación que existe entre cada uno de esos grupos con la vida de la naturaleza, porque seguramente que entre estas entidades había devas, que son los que se introducen en la materia para producir efectos transmutables, o transmutaciones dentro de los elementos que componen la estructura planetaria.

¿Acaso la radiación no es etérica?, ¿acaso el éter no es la sangre de los Dioses, y acaso la sangre de los Dioses no son devas, son ángeles? Siempre estamos en el centro de esta cuestión, por tanto, a mi entender importantísima, porque define la realidad de todo cuanto estamos viviendo y de todo cuanto viviremos en el futuro. La comprensión viene siempre de la intención de comprender, si Uds. tienen la intención de comprender, comprenderán. La intención es el motor básico de la vida, surge del departamento del Manú, la intención, la fuerza, la voluntad de ser, el Amor es para dulcificar la voluntad ésta, dinámica, y la inteligencia es para repartir la fuerza por doquier, pero siempre encontraremos en estas cosas motivos suficientes para elevar nuestra conciencia hacia lo más alto, y no teman perder el pensamiento cuando vayan ascendiendo porque un pensamiento perdido es una idea ganada, según dice el Maestro Koot-Humi, porque la idea proviene del plano búdico, el pensamiento pertenece al plano intelectual; es decir, que si Uds. alguna vez se sienten vacíos de mente, den gracias a Dios, y no piensen que están estableciendo un nuevo circuito de valores, no piensen que no es que no están pensando, porque están pensando de nuevo.

Esto es un poco difícil de comprender ¿verdad?, pero si Uds. piensan se sienten atados al pensamiento, en tanto que si dejan de pensar, que están atentos a una cuestión, Uds. y la cuestión forman una sola unidad y comprenden exactamente aquello. Para ver, para comprender una cuestión el pensamiento no sirve, aparentemente sí, pero no es así, para comprender una cuestión a fondo el pensamiento bordea la superficie, bordea la parte periférica, pero la atención cuando la mente queda desguarnecida de sí, está en el centro de todas las cosas. Esta idea del pensamiento negativo —tal como decía Krishnamurti— es la base del correcto pensar, porque piensas de una manera nueva, no piensas de acuerdo con los tópicos establecidos, eres tú realmente el que piensas, no el ambiente, no la circunstancia, no la familia, no la profesión, no el trabajo, nada, nada te afecta, estás por encima de todo esto y, sin embargo lo puedes utilizar creadoramente. Es decir, resumiendo: el pensamiento negativo es la más alta forma de pensar, y aquí hay un misterio ¿verdad?, pero traten de estar en silencio completo, cuando no piensen nada de nada es cuando están pensando en profundidad, hasta extremos inverosímiles, llegan al fondo de todas las cuestiones sin tener que pasar por el camino del intelecto que siempre deforma la verdad, y la verdad no puede ser deformada, ha de ser descubierta, simplemente, y solo se descubre la verdad cuando se está en silencio.

Xavier Penelas.— ¿Cuánto dura una Ronda, si estamos ahora en la 4a, tiene siete Razas?

Vicente.— La duración de las Rondas, la duración de un mahamanvántara, la duración de un manvántara, la edad física de la Tierra, la edad física del Señor del Mundo pertenece a otra conferencia, porque es muy extenso, pero, yo no creo que el saber los millones de años que dura una Ronda, por ejemplo, nos solucione el problema social, ¿verdad?

Interlocutor.— ¿Por qué se habla tanto de Sanat Kumara? Ha habido un momento o dos en que ha citado al Padre Celestial, o, ¿por qué se habla más —Alice Bailey también— de Sanat Kumara que del Padre Celestial?

Vicente.— Es lo mismo, es un nombre distinto de la misma realidad. ¿Por qué decimos Shiva-Vishnú-Brahma, o Isis-Osiris-Horus, o Padre-Hijo-Espíritu Santo? Son las mismas personas siempre, pero cuando hablo del Padre Celestial siempre es el Ojo en el Centro, ya sea el ojo del ser humano contemplando sus tres vehículos: la mente, la emoción y el cuerpo, o el Dios de un planeta mirando todo Su Esquema, o bien el Logos Solar a través de Su Sistema Solar, o el Logos Cósmico en el centro de Su Sistema Cósmico, sólo es cuestión de nombres. Hay quien llama Dios, otros Jehová, otros Ishvara, no tiene importancia, es el hecho, con el simple significado en el centro, del Ojo en el Centro. ¿Qué sabemos, por ejemplo del Observador Silencioso, del que nos habla la literatura teosófica? Solamente es el Logos Planetario en otro nivel, en el nivel de la Tríada del Logos Planetario -Atma, Budi, Manas-, está en el centro, es la Mónada en el centro de Atma, Budi, Manas, pero cuando hablamos de Sanat Kumara nos referimos al planeta que conocemos, no vamos a la Mónada, ni tampoco a la Tríada del Logos Planetario, está más allá de nuestras posibilidades mentales, pero podemos captar por analogía todo cuanto tiene que ver con Sanat Kumara, porque tiene cuerpo físico, aunque sea de extrema sutilidad utiliza un cuerpo físico, y sabemos que está en Shamballa que es el centro de Su Universo, es el Ojo que tiene Shamballa de todo el Sistema Planetario, dentro del cual estamos inmersos. Es cuestión de nombre solamente.

Xavier Penelas.— Sí, pero Shamballa... ¿cada planeta tiene su Shamballa, o hay un Logos Solar encima de todos que centraliza Shamballa en cada planeta? ¿Cómo es esto?

Vicente.— Yo no diría que todo mundo tenga su Shamballa, (sino) que cada planeta tiene su Gran Fraternidad, su Logia; y a menudo en los Concilios de la Logia Planetaria, en la Sala de Conferencias del Logos Planetario, o de Sanat Kumara en este caso, vienen Enviados, Embajadores de otras Logias del Sistema, o de fuera del Sistema, como sucedió con la Gran Guerra Mundial, que tuvimos que pedir ayuda extraterrestre, porque el mal se había adueñado de la Tierra a través de Alemania, y la Jerarquía tuvo que pedir ayuda al Logos Planetario, y el Logos Planetario al Logos Solar para contrarrestar la ola de mal que se había adueñado de la Tierra. Piensen Uds. que si en el año 1943 la Jerarquía inspirada desde el Logos Solar no hubiese deshecho el aspecto etérico que circunscribía el cerebro de los científicos alemanes, había roto su conexión con la fórmula final que daría lugar a la bomba atómica, ¿qué pasaría si Alemania hubiese tenido la bomba atómica en el año 1943? Ya vimos lo que pasó después con Hiroshima y Nagasaki ¿verdad?, y esto con las fuerzas que (se) decían los portadores de la luz.

Si Alemania tiene la bomba atómica vienen para la Tierra momentos, siglos de confusión, de desorden, de desequilibrio y de barbarie, ¿por qué?, porque existe la Fraternidad de los Dioses. Después que fue probada la primera bomba atómica en el Álamo, lo sabemos por México, vinieron Enviados celestes. ¿Qué es lo que pasó en la Tierra?, ¿por qué es un peligro la bomba atómica? Ya sea por fusión o por fisión, se extiende por los éteres, y puede alcanzar los demás planetas y destruirlos, y destruir todos los planetas y los sistemas solares, partiendo del pequeño punto de Alemania. ¿Qué pasaría ahora si las naciones que poseen los grandes recursos, entablasen entre sí una lucha con bombas atómicas? ¿Dónde quedaría la Tierra reducida?, viendo la pequeña bomba que fue lanzada sobre Hiroshima y Nagasaki. Por lo tanto, no sucederá porque existe la Fraternidad de los Dioses, este ambiente social de Dioses que permite a los hombres vivir en paz dentro de las limitaciones de nuestro karma, porque no tenemos paz ¿verdad? No depende tampoco de los Señores del Karma, depende de nosotros, que no nos entendemos y que somos agresivos y egoístas; ¿qué pasa entonces?, no podemos pedirle peras al olmo, como se dice vulgarmente ¿verdad?

Interlocutora.— ¿Y ahora?, ¿qué pasará con todo, con estas circunstancias tan terribles?

Vicente.— Nada, no pasará nada, habrá guerras locales, localizadas porque está dentro del corazón humano la lucha, pero es que una lucha con bombas atómicas no afecta solamente al Sistema nuestro, nuestro Esquema Planetario, afecta a todos los Esquemas Planetarios del Sistema Solar, y si estallan dos planetas dentro del Sistema Solar, estallan por simpatía de Rayo en otros Sistemas Solares, entonces ¿qué pasa?... la destrucción. Esto jamás llegará porque existen las leyes del equilibrio cósmico, los grandes Observadores, estemos seguros de esto, ¡eh! Pero, facilitemos el trabajo de los grandes Constructores estableciendo la paz como norma de vida.

Interlocutor.— Aquel señor de Alemania dijo: “Dios en el Cielo y yo en la Tierra”, y aquí fue su condena.

Vicente.— Sí, sí, exacto.

Xavier Penelas.— ¿Se saben los otros dos puntos, además de la Isla Blanca, donde están ubicados entonces los talismanes?

Vicente.— No, se mantienen secretos, porque desaparecieron. Ahora, han quedado cinco puntos, que son ya como sabemos, Nueva York, Londres, Ginebra, Tokio y Darjeeling —Darjeeling en la India—, que son puntos magnéticos que... quizá, Darjeeling fuese uno de aquellos puntos, Tokio todavía no había aparecido porque estaba sumergido en el agua, Tokio es un punto Lemur, no había aparecido todavía, hablamos de aquellos tiempos. Es decir, que me parece que el asunto es tan complicado, ¿verdad?, solamente si logramos entresacar de todo este conglomerado de hechos una idea fundamental, que es la idea de establecer unificación entre unos y otros, habremos alcanzado lo mejor que podemos alcanzar en una reunión de tipo esotérico, es comprendernos, tratar de comprendernos, enlazar las auras, tratar de no reaccionar, vivir en paz, con los vecinos, con los familiares, ¿cuesta tanto esto? Es cuestión de prestigio personal, de vanidad, de soberbia, y esto es lo que mueve el espíritu de lucha que crea las guerras en las naciones.

Xavier Penelas.— Sí, perdona un segundo nada más, Krishnamurti decía que el actual estado de confusión, etc., era debido a la estructura deficiente de nuestro cerebro, ya que acumula, quizás a nivel subconsciente, todas las experiencias adquiridas a través de las edades. Entonces, yo me pregunto, quizás como decía la Sra., si es que de alguna manera se espera un rompimiento en esta estructura neuronal que permita al hombre ser nuevo de verdad y dejar detrás de sí esta agresividad animálica que poseemos.

Vicente.— Naturalmente, pero, ¿qué es todo esto sino el pasado gravitando sobre el presente consciente del hombre? Por esto Krishnamurti decía: “Vivid el presente”, porque el pasado trae todas las consecuencias nefastas del presente. Pero no podemos vivir el presente teniendo delante esta fuerza del pasado, la tradición, la herencia, el prestigio personal, el afán lucrativo, la personalidad humana, que pertenece al pasado. Mirándonos constantemente: ¿cuándo pensamos en presente?, ¡por favor!, ¿cuándo pensamos en presente? Siempre utilizamos el pasado para pensar, para sentir o para actuar, nunca somos nuevos, siempre venimos del pasado y, naturalmente, ¿cómo podemos vivir en el presente sin ser víctimas del pasado sino estando muy atentos constantemente?, rompiendo con todo cuanto constituye la tradición del tiempo, con ese ramillete infecundo de recuerdos que constantemente gravitan sobre la conciencia, ¿se dan cuenta? Para mí esto es esencial, darse cuenta ahora y aquí, no mañana, ni después, y que realmente no vivimos de acuerdo con la ley, y la ley es el presente inmediato, esto que estamos viviendo ahora repetido incesantemente, sin hacer conciencia de lo que hice ayer ni lo que haré mañana. Lo que haga ahora tiene importancia, ¿verdad? Un poco de silencio por favor.



Por Vicente Beltrán Anglada
Barcelona, 11 de febrero de 1987

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