Resiste la tentación.

Cristo


Resiste la tentación. Decídete por Dios.

7. “Entrad por la puerta estrecha; pues angosta es la senda y estrecha es la puerta que llevan a la vida, y son pocos los que las encuentran. Pero ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por él. (Cap. 27, 7)



Cristo explica, rectifica y profundiza la palabra:



“...angosta es la senda y estrecha es la puerta que llevan a la vida”, significa: a cada uno de los que se esfuerzan en caminar por el estrecho camino a la vida, se le presenta el que viene de las tinieblas y le muestra —como a Mí en Jesús de Nazaret— los tesoros y las comodidades de este mundo. Hay que oponerse cada día de nuevo a lo satánico y resistir. Quien no esté alerta, llegará a seguirlo ciegamente.

Comprended: todo el que efectúa los primeros pasos hacia la vida, en un principio se siente restringido y limitado, hasta que se ha decidido definitivamente; pues todo lo que de humano ha pensado y hecho hasta el momento, debe abandonarlo ahora.

Los primeros pasos van hacia la incertidumbre —se llaman fe y confianza—. Hasta que los primeros pasos han sido dados, el sendero a la vida es estrecho y angosto. Los primeros obstáculos que deberían superarse en el camino al corazón de Dios son: ¡cambia tu manera de pensar y abandona tus viejas costumbres humanas! ¡Arrepiéntete, perdona, pide perdón, y no peques más! Esto significa, para cada cual, el esfuerzo personal y un cambio en todo lo que hasta ahora estaba acostumbrado a hacer.

Sin embargo, quien con Mi fuerza persevere, abandonará el sendero estrecho y llegará a la gran avenida de luz —que lleva al reino del interior—, por la que avanzará con los que caminan hacia la luz, para alcanzar el portal que da a lo absoluto, a la vida en Dios.

El hombre es puesto a prueba a diario: a favor o en contra de Dios.

Quien se decida contra Mí, manteniendo todas sus comodidades humanas y todo lo que le hace humano, no será tentado en el camino ancho y oscuro, porque se habrá vendido al tentador. Por este camino que va a la perdición caminan muchos. No son puestos a prueba como aquellos que caminan por la senda estrecha que va a la vida.

Quien se ha vendido al tentador también está diciendo que sí sin reservas a lo que, de acuerdo con su siembra, tendrá que cosechar.



http://www.universelles-leben.org/cms/es/quienes-somos/el-sermon-de-la-montana.html

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