Yo tengo todo lo que puede hacerme feliz...

Krishnamurti


Interlocutor: Yo tengo todo lo que puede hacerme feliz, mientras que otros no lo tienen. ¿Por qué es así?

K.: ¿Por qué piensas que es así? Puede que tengas buena salud, padres amables, un buen cerebro; por lo tanto, piensas que eres feliz. Mientras otro, que está enfermo, cuyos padres son rudos y que no tiene un cerebro demasiado bueno, siente que es desdichado. Ahora bien, ¿por qué es esto así? ¿Por qué eres feliz mientras algún otro es desdichado? ¿Consiste la felicidad en tener riquezas, automóviles, buenas casas, alimentación pura, padres amables? ¿A eso es a lo que llamas felicidad? ¿Y desdichada es la persona que no tiene ninguna de estas cosas? Entonces, ¿qué entiendes por felicidad? Es importante averiguarlo, ¿verdad? ¿Consiste la felicidad en comparar? Cuando dices: "Soy feliz", ¿acaso tu felicidad nace de la comparación? ¿Comprendes de qué estoy hablando o esto es demasiado difícil?

¿No has escuchado a tus padres decir: "Fulano de tal no es tan próspero como nosotros"? La comparación nos hace sentir que tenemos algo, nos provoca un sentimiento de satisfacción, ¿no es así? Si uno es hábil y se compara con alguno que no lo es, se siente muy feliz. 0 sea, pensamos que somos felices a través del orgullo, de la comparación; pero el hombre que se siente feliz comparándose con otro que tiene menos es un ser humano de lo más desdichado, porque siempre habrá alguien por encima de él que tenga más; y así prosigue eso una y otra vez. Ciertamente, la comparación no es felicidad. La felicidad es por completo diferente; no es cosa que pueda buscarse. La felicidad llega cuando estamos haciendo algo que amamos de verdad, y no porque lo que hacemos nos dé riquezas o haga de nosotros una persona destacada.

Interlocutor: ¿Cuál es el modo de librarnos del miedo que tenemos?

K.: En primer lugar tienes que saber qué es lo que temes, ¿no es así? Puedes tener miedo de tus padres, de los maestros, de no aprobar un examen, de tu hermana, de tu hermano, de lo que podría decir tu vecino; o quizá tengas miedo de no ser tan bueno o tan inteligente como tu padre, quien tiene un gran nombre. Hay muchas clases de miedo, y uno tiene que saber de qué tiene miedo.

Entonces, ¿sabes de qué tienes miedo? Si lo sabes, no escapes de ese miedo, antes bien descubre por qué temes. Si quieres saber cómo librarte del miedo, no debes escapar de él, tienes que afrontarlo; y el hecho mismo de afrontarlo te ayuda a librarte de él. En tanto estamos escapando del miedo no lo miramos; pero en el instante en que nos detenemos y miramos el miedo, éste comienza a disolverse. El propio escapar es la causa del miedo.

Ustedes deben estar hirviendo de preguntas, pero tal vez son tímidos. ¿Puedo yo formularles una pregunta a ustedes? ¿Qué quieren ser cuando sean mayores? ¿Lo saben? Por supuesto, para las niñas es simple, quieren casarse, eso está entendido; pero aun si se casan, ¿qué quieren hacer?

¿Son ustedes ambiciosos? ¿Saben qué es la ambición? Es el deseo de llegar a ser alguien, ¿no es así? El hombre que tiene un ideal y dice: "Voy a ser como Rama, Sita o Gandhi", sigue siendo ambicioso. ¿Son ustedes ambiciosos de algún modo? Entonces, ¿qué es lo que eso significa? ¿Por qué son ambiciosos? Esto puede ser un poco difícil, pero es uno de los problemas de la vida y deben pensar al respecto. Les diré por qué. Todos somos ambiciosos; cada cual es ambicioso a su propia manera. ¿Y saben lo que eso hace? Es la causa de que estemos el uno contra el otro. Estamos siempre luchando por ser ricos, famosos, por ser más hábiles que otros; yo quiero ser más grande que tú y tú quieres ser más grande que yo. Por lo tanto, la ambición significa en realidad tratar de ser algo que no somos. ¿Y qué es lo importante? ¿Tratar de ser algo que no somos o comprender lo que somos? Ciertamente, primero tenemos que miramos a nosotros mismos y empezar a comprender lo que somos.

Vean, casi todos nosotros somos idealistas, y los idealistas son unos hipócritas porque siempre están tratando de llegar a ser algo que no son. Si soy estúpido y me esfuerzo por ser ingenioso, todos piensan que eso es espléndido. Pero una persona estúpida, por mucho que pueda utilizar los trucos del ingenio, no por eso se volverá inteligente. Mientras que si sé que soy estúpido, entonces ese mismo saberlo es el comienzo de la inteligencia, la cual es mucho mejor que el mero ingenio. ¿Comprenden?

Si no soy muy listo, ¿qué es lo que generalmente ocurre? En la escuela me ponen al final de la clase, y es vergonzoso que el maestro haga tal cosa, porque soy tan importante como cualquier otro. Es estúpido por parte del maestro mantenerme al final de la clase comparándome con los estudiantes listos, porque al compararme me está destruyendo.

Pero el comparar es la base de nuestra así llamada educación y de toda nuestra cultura. El maestro está diciendo siempre que debes ser tan bueno como tal o cual estudiante, de manera que te esfuerzas por ser tan listo como ellos. ¿Y qué es lo que ocurre contigo? Te atormentas más y más, te enfermas físicamente, te desgastas mentalmente. Mientras que si el maestro no te compara con nadie sino que dice: "Mira, chico, sé tu mismo. Averigüemos qué es lo que te interesa, cuáles son tus capacidades. No imites, no trates de ser como Rama, Sita o Gandhi; sé lo que eres y empieza desde ahí", si el maestro dice eso, entonces el importante eres tú, no algún otro. El individuo es el importante, y al comparar al estudiante con alguien que es más listo, el maestro lo está desestimando, empequeñeciendo, mostrando que es más estúpido. Es función del maestro ayudarles a descubrir lo que es cada uno de ustedes, y no puede ayudarles a que hagan eso si les compara con algún otro.

La comparación los destruye, de modo que no se comparen con otro. Uno es tan bueno como cualquiera. Comprenda cada uno de ustedes lo que es, y a partir de ahí empiece a descubrir cómo ser plenamente, más libremente, más expansivamente lo que es.

Interlocutor: Usted dijo que si los padres amaran realmente a sus hijos, no les impedirían hacer cosa alguna. Pero si el hijo no quiere ser limpio o come algo que es malo para su salud, ¿no debemos impedírselo?

K.: No creo haber dicho jamás que si los padres amaran a sus hijos les dejarían hacer exactamente lo que a éstos se les antoje. Ésta es una cuestión muy difícil, ¿verdad? Después de todo, si amo a mi hijo veré que él no tenga motivo alguno para sentir miedo, lo cual es algo extraordinariamente difícil de hacen Como dije, para estar libre de miedo, el niño no debe ser comparado con ningún otro ni debe ser sometido a exámenes. Si amo al hijo le daré libertad, no para hacer lo que le plazca -porque hacer meramente lo que a uno le place es estúpido-, sino libertad en la que pueda cultivar la inteligencia; esa inteligencia le dirá entonces lo que tiene que hacer.

Para que haya inteligencia tiene que haber libertad, y uno no puede ser libre si es constantemente exhortado a volverse como algún héroe, porque entonces el importante es el héroe y no uno. ¿No experimentan ustedes dolores de estómago cuando tienen exámenes? ¿No se sienten nerviosos, ansiosos? Cuando año tras año tienen que enfrentarse a la experiencia penosa de los exámenes, ¿no saben lo que eso les hace por el resto de sus vidas? Los adultos dicen que los niños deben desarrollarse sin temor, pero eso no significa absolutamente nada, se trata meramente de un montón de palabras, porque ellos mismos están cultivando su temor al someterles a los exámenes y al compararles con algún otro.

Otra cosa que realmente debemos discutir es lo que llamamos disciplina. ¿Saben lo que entiendo por disciplina? Desde la infancia se les dice lo que deben hacer, y ustedes tienen que hacerlo alegremente. Nadie se toma la molestia de explicarles por qué tienen que levantarse temprano, por qué tienen que estar limpios. Los padres y los maestros no les explican estas cosas porque no tienen ni el amor ni el tiempo ni la paciencia; dicen meramente: "Hazlo o te castigaré". Así, la educación tal como la conocemos, es la instalación del temor. ¿Y cómo puede ser inteligente la mente de ustedes cuando hay temor? ¿Cómo pueden sentir amor o respeto por la gente cuando están atemorizados? Puede que 14 respeten" a las personas que tienen grandes apellidos, automóviles costosos; pero al sirviente no le respetan, sólo lo patean. Cuando llega un gran hombre todos lo saludan y tocan sus pies, y a eso lo llaman respeto; pero no es respeto, es el temor el que hace que toquen sus pies.

Ustedes no tocan el pie del pobre coolie, ¿verdad? Con él no son respetuosos porque él no puede darles nada. De modo que nuestra educación no es nada más que el cultivo o fortalecimiento del temor. Esto es algo terrible, ¿no es así? Y en tanto haya temor, ¿cómo podemos crear un mundo nuevo? No podemos. Por eso es muy importante que comprendan este problema del temor mientras son jóvenes, y para todos nosotros es importante ver que seamos educados verdaderamente sin temor.

Interlocutor: ¿No es importante tener ideales en la vida?

K.: Es una buena pregunta, porque todos ustedes tienen ideales. Tienen el ideal de la no violencia, el ideal de la paz o el ideal de una persona como Rama, Sita o Gandhi, ¿no es cierto? ¿Qué es lo que eso significa? Que lo importante no eres tú, sino que el ideal es muy importante. Rama es tremendamente importante, pero no un pobre tipo como tú, de modo que le imitas. Todo lo que les interesa es copiar, ya sea a una persona o una idea. Como dije, un idealista es un hipócrita porque está siempre tratando de llegar a ser lo que no es, en vez de ser y comprender lo que es.

Vean, el problema del idealismo es realmente muy complejo, y ustedes no lo comprenden porque jamás se les ha alentado para que reflexionen al respecto; nadie ha hablado nunca de eso con ustedes. Todos sus libros, todos sus maestros, todos los diarios y revistas dicen que deben tener ideales, que deben ser como este héroe o aquel otro, lo cual sólo hace que la mente sea como un mono que imita o como un disco fonográfico que repite un montón de palabras. Por lo tanto, no tienen que aceptar, sino empezar a cuestionarlo todo y descubrir, y no pueden cuestionar si internamente están llenos de temor. Cuestionarlo todo significa hallarse en estado de rebelión, lo cual implica crear un mundo nuevo. Pero ya lo ven, sus maestros y sus padres no quieren que se rebelen, porque desean controlarles, desean formarles y moldearles según sus propios patrones de existencia; y así la vida continúa siendo una cosa fea.

Interlocutor: Si somos pequeños, ¿ cómo podemos crear un mundo nuevo?

K.: No pueden crear un mundo nuevo si son pequeños. Pero no van a ser pequeños por el resto de sus vidas, ¿verdad? Serán pequeños si tienen miedo. Podrán tener un cuerpo grande, un automóvil grande, una alta posición social, pero si internamente están atemorizados, jamás crearán un mundo nuevo. Por eso es muy importante que se desarrollen con inteligencia, sin miedo, en libertad. Pero desarrollarse en libertad no significa disciplinarse para ser libre.

Interlocutor: ¿Cuál debería ser el sistema de educación para hacer que el niño no sienta temor?

K.: Un sistema o método implica que a uno le digan lo que debe hacer y cómo debe hacerlo. ¿Hará eso que uno no sienta temor? ¿Puede uno ser educado con inteligencia, sin temor, sin ninguna clase de sistema? Cuando somos jóvenes debemos tener libertad para crecer; pero no hay un sistema que nos haga libres. Un sistema implica hacer que la mente se ajuste a un patrón, ¿verdad? Significa encerramos dentro de una estructura que no nos da libertad. En el momento en que confiamos en un sistema no nos atrevemos a salir de él, y entonces el pensamiento mismo de salimos del sistema engendra temor. Por lo tanto, en realidad no hay sistema de educación. Lo importante son el maestro y el estudiante, no el sistema. Después de todo, si quiero ayudarles a que se liberen del temor, yo mismo debo estar libre de temor. Entonces tengo que estudiarles, tengo que tomarme el trabajo de explicárselo todo y decirles lo que es el mundo; y para hacer todo esto tengo que amarles.

Como maestro, he de sentir que cuando dejen la escuela o el colegio lo hagan exentos de temor. Si realmente siento eso, puedo ayudarles a que se liberen del temor.

Interlocutor: ¿Es posible conocer la calidad del oro sin someterlo a algún tipo especial de prueba? Del mismo modo, ¿puede conocerse la capacidad de cada niño sin alguna clase de examen?

K.: ¿Conoce usted realmente la capacidad del niño por medio del examen? Un niño puede fallar porque está nervioso, temeroso del examen, mientras que otro puede pasar fácilmente porque el examen le afecta menos. En cambio, si usted observa a cada niño, semana tras semana, si observa su carácter, el modo como se comporta en sus juegos, cómo habla, el interés que demuestra, cómo estudia, la comida que come, etc., comenzará a conocer al niño sin necesitar exámenes que le digan de qué es él capaz. Pero nunca hemos pensado acerca de todas estas cosas.

Interlocutor: Señor, ¿cuál es su idea de un mundo nuevo?

K.: No tengo ninguna idea acerca del mundo nuevo. El mundo "nuevo" no puede ser nuevo si tengo una idea acerca de él. Esto no es sólo una declaración ingeniosa, es un hecho. Si tengo una idea al respecto, la idea nace de mi estudio y de mi experiencia, ¿no es así? Nace de lo que he aprendido, de lo que otras personas han dicho acerca de cómo debe ser el mundo nuevo. De modo que el mundo nuevo nunca puede ser nuevo si es una creación de la mente, porque la mente es lo viejo. Usted no sabe qué es lo que va a suceder mañana, ¿verdad? Podrá saber que mañana no habrá escuela porque es domingo, o que el lunes estará asistiendo a la escuela nuevamente; pero lo que va a ocurrir fuera de la escuela, qué clase de sentimientos va a experimentar, qué tipo de cosas va a ver, todo eso no lo sabe, ¿correcto? A causa de que no sabe qué va a ocurrir el día de mañana o a la mañana siguiente, cuando eso ocurre, es nuevo. Lo que importa es la capacidad para afrontar lo nuevo.

Interlocutor: ¿Cómo podemos crear algo nuevo si no sabemos qué es lo que queremos crear?

K.: Es triste no saber lo que significa crear, ¿no es así? Cuando usted siente algo, puede poner en palabras lo que siente. Si ve un árbol hermoso, puede escribir un poema describiendo no el árbol, sino lo que el árbol ha despertado en usted. Ese sentir es nuevo, es la cosa creativa. Pero eso no puede producirlo, tiene que ocurrirle.

Interlocutor: ¿Deben los niños tomarse seriamente todas estas cosas? Y si lo hacen, ¿estarán libres alguna vez para divertirse?

K.: ¿No eres serio ahora? Pero no puedes ser serio todo el tiempo, ¿verdad? No puedes jugar todo el tiempo o dormir todo el tiempo o estudiar todo el tiempo. Hay un tiempo para jugar y un tiempo para ser serio, y esta reunión intenta ser seria; pero si no quieres ser serio. está muy bien, nadie va a obligarte.


Extracto de El arte de vivir
J. Krishnamurti

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