La intervención de los dioses.

Ramtha


Hace aproximadamente 455.000 años, en esta línea de tiempo, sucedió algo maravilloso aquí mismo (primer plano). Mientras vosotros todavía estabais en el séptimo nivel, otros seres ya estaban descendiendo.

Veras, no todos descendieron al mismo tiempo; lo hicieron en épocas diferentes. No obstante, crear esto fue asunto de cada uno de vosotros. Todavía hoy hay seres muy contentos en el quinto plano, y jamás han bajado de allí. Es posible que emprendan su viaje hasta aquí abajo dentro de los próximos 200 años, pero puede que nunca lo hagan. Eso es todo lo que han conocido. Algunos de vosotros los llamáis ángeles. Los llamáis así porque exhiben una inocencia absoluta sobre este lugar. No juzgan, no hay bueno ni malo. No entienden esos conceptos. Solamente entienden el amor. Pero nunca han vivido aquí; nunca han sido un Cristo, porque jamás han personificado a Dios en carne y hueso.

Mientras estabas más o menos por aquí (cuarto plano), había entidades que ya habían descendido hasta abajo hacía billones y billones de años y que estaban en esta línea de tiempo, en esta masa tridimensional, vibrando a 8.2 Hz. Ellos ya habían descendido por esta línea de tiempo. Cuando llegaron aquí (primer plano) y fueron más allá de este punto de aquí (tercer plano), estaban construyendo una realidad espiritual que estaba subiendo hasta aquí (cuarto nivel). En otras palabras, su realidad se movía a esta velocidad (tiempo del cuarto nivel) en un cuerpo de esta lentitud (cuerpo del primer nivel) ¿Comprendes? Así que continuaron por ese camino y, gradualmente, comenzaron a volverse más y más brillantes, y existen en el cuarto nivel. Son vuestros hermanos y hermanas. Habitan diversos planetas, y la mayoría de ellos viven en el interior de esos planetas, puesto que todos los globos que giran en órbita son huecos. Ahora os sobrepasan.

Hace 455.000 años, todos los que estáis en este salón tropezaron con esta línea de tiempo (primer plano); finalmente llegasteis hasta aquí. ¿Y cuán avanzados estabais? Bueno, sabíais que erais masculinos y femeninos.

Copulabais con el fin de tener hijos. En las tribus dominaban las mujeres, puesto que ellas eran lo que se llama las líderes de la cultura. Los machos traían la comida a casa. Teníamos una especie de familia moral.

En este punto en particular, el grupo de entidades que bajó antes que vosotros, llamados los Dioses, regresó. Bajaron hasta aquí y se dieron cuenta de que necesitabais un poco de ayuda, porque no habíais avanzado mucho. ¿Qué hicieron entonces? De un modo misericordioso interactuaron con vuestra línea de tiempo evolutiva. Teníais un cerebro pequeño y rasgos faciales sobresalientes. Este cerebro pequeño terminaba en el cerebro reptiliano, el cerebro medio, hasta el cuerpo calloso. En otras Palabras, el cerebro no tenía la neocorteza. En este punto de vuestra evolución erais muy psíquicos. Podíais enviar mensajes a lo lejos, porque vuestro cerebro funcionaba en infrarrojo, al que se conoce como reino psíquico. No obstante, teníais un cerebro primitivo. Estas entidades llegaron, os tomaron, y mezclaron su semilla con la vuestra, de modo que fecundaron sus experiencias en vuestros cuerpos.

Recuerda que te pregunté si llevabas la identidad de tus padres así como su identidad emocional, y levantaste la mano. Cuando estos seres elegidos completaron la fusión con vosotros, cambiasteis drásticamente como cultura. No solamente empezasteis a perder pelo en el cuerpo, sino que ganasteis altura proporcional. Vuestro esqueleto cambió. Perdisteis dos costillas y adquiristeis un cerebro enorme. Vuestros rasgos faciales no eran tan exagerados como los que poseía el homínido.

¿Por qué hicieron ellos esto? Porque son vuestros hermanos y hermanas. Son dioses de la misma Fuente que os llevan la delantera en la evolución. También os usaron como sirvientes, lo que tenía mucha lógica, puesto que no poseíais la capacidad de conocimiento evolutivo, ya que estabais nada más en esta línea de tiempo. No sabíais todo lo que ellos sabían. Entonces, ¿cuáles eran vuestras tareas? Eran cohabitar, mezclaros y vivir con ellos. Ellos a su vez os enseñaron psicología, arte, matemáticas, astronomía. Fueron ellos quienes os infundieron un sentido de la cultura y, más aún, un sentido de aquello que se llama el Yo dinámico.

Pero ¿cuán grandiosos erais vosotros? Teníais una neocorteza grande, grande, pero escasamente la utilizabais, porque no vivisteis, como espíritu, la experiencia que se necesitó para daros ese cuerpo genético.

Era como si vuestros niños se pusieran la ropa de sus padres. La ropa les queda bien, pero sigue siendo un niño quien se está manifestando a través de ese cuerpo. ¿Comprendes? Ahora, eso sucedió hace 455.000 años. Escríbelo.

Aquellos dioses que se convirtieron en las leyendas de los textos bíblicos crearon tu cuerpo, crearon mi cuerpo, interactuaron, y continuaron con su vida. ¿Qué hizo todo eso por nosotros? Nos puso, 455.000 años atrás, en un patrón de contención en la línea de tiempo. En otras palabras... ¿Qué fecha es hoy, según tu calendario juliano? Estamos cerca del año 2000. Según aquel calendario, ya ha pasado el año 2000. Entonces, ¿cuál es tu situación dentro de dos mil años? No has cambiado, porque estás en un patrón de contención. Así que has reencarnado una y otra vez, regresando con la misma cantidad de crecimiento espiritual que dejaste en la existencia pasada. ¿Y qué quiere decir todo eso? Que la humanidad dejó de crecer hace 40.000 años, y que el cráneo del ser humano de hace 40.000 años no ha cambiado en relación con el de hoy. Eso significa que como gente espiritual seguís reencarnando en una línea genética de la cual aún tenéis que usar toda su maquinaria.


- CUARENTA MIL AÑOS DE ESTANCAMIENTO EVOLUTIVO

Ahora, parece que esta introducción es demasiado tediosa, pero puede ser algo interesante cuando empieces a comprender hasta dónde se remontan tus raíces. Y es importante que lo entiendas antes de que puedas seguir adelante y comenzar a crear la realidad. Necesitas algunas respuestas a tus preguntas. No utilizas todo el cerebro. Usas menos del diez por ciento. Menos de una décima parte de toda la masa de la neocorteza significa que hay una gran cantidad de potencial que no has materializado. Incluso Einstein, cuando murió, no había usado la totalidad de su cerebro. No había trazado lo que se llama nuevas ideas y nuevas teorías. Se quedó corto para desarrollar el descubrimiento de las nuevas matemáticas para describir lo que él veía en una visión unificada.

Entonces, si eres un ser espiritual que realmente está atrasado en relación con tu naturaleza, empezaría a tener lógica el hecho de que la pereza e impaciencia que hay dentro de ti son un espíritu primitivo en un cuerpo muy avanzado. ¿Te parece lógico? Un genio es aquel que expande las fronteras de su mente, y esa mente es todo. Y la razón por la que no has solucionado mucho en diez millones y medio de años es porque todavía estas allí, hace 455.000 años —y el cuerpo se estabilizó hace treinta mil años y todavía tienes que utilizar la capacidad de tu cuerpo— y todavía tienes que desarrollar tu Yo espiritual para que pueda manejar este cuerpo como un instrumento de Dios, bien afinado. Ahora, ¿qué hiciste en tu última vida? ¿Estuviste en la revolución técnica? ¿Pereciste en la Segunda guerra Mundial? ¿Bombardearon tu casa? ¿Pereciste de hambre en Irlanda? ¿O a causa de la Peste? ¿Cuántos hijos tuviste y dónde están ahora? ¿Con qué contribuíste en esa vida pasada? No puedes recordar.

En esta vida, la razón por la cual viniste aquí para aprender fue «¿cómo vivo al máximo mi potencial espiritual, y por ende, cómo uso mi cuerpo en su mayor potencial?» ¿Tienes dioses en tus genes? En verdad que sí. ¿Tienes una inteligencia avanzada que llevas dentro de ti? En verdad que sí. ¿Eres hijo de una raza superior? De muchas. Pero la raza es sólo tan grandiosa como la inteligencia que la creó, y por supuesto, eso regresa a Dios, el soñador de todos lo orígenes.

La razón por la cual estás infeliz con tu vida es porque se te acabó la capacidad para soñar la realidad.

Permites que lo demás lo haga por ti. Vas al cine y permites que alguien más interprete una aventura mientras estás ahí sentado mirando. Escuchas a otra persona cantar una melodía para ti mientras tu boca permanece callada. Te desmayas ante la poesía de otra persona. Te maravillas por el arte de otra persona. Permites que el genio de otra persona te conecte, por conveniencia. Y no es de extrañar que estés aburrido y necesites entretenimiento, pues no está saliendo de ti. Si eres Dios, y ciertamente lo eres, y si Conciencia y Energía crean la naturaleza de la realidad, tal vez el problema que tenemos aquí es la incapacidad de creer en uno mismo o en sus facultades. Y quizás has heredado ese gen de tus padres. La mayoría de ellos nunca creyeron que eran más grandiosos que el tronco del cual procedieron.

Entonces durante 40.000 años has hecho balancear con violencia esta conciencia aquí. ¿Cuán voluble eres? ¿Apruebas en un momento y en el siguiente contradices? ¿En un momento te gusta algo y en el siguiente no. ¿Y qué hay acerca de tu futuro? ¿Cuál futuro? Oh, ese futuro. ¿No es tu futuro justamente tener más pensamientos acerca de tu pasado? Bueno, si es así, entonces tu futuro está atascado en el pasado.

Cuando los dioses se marcharon, se fueron al cielo y te dejaron aquí. Y tú lo creíste. Y esa creencia, al ser la creadora de la realidad, mandó a dormir a este Dios (el Dios que vive dentro de ti) y colocó por fuera al Dios de tu elección.

¿Y qué hay de Jehová? Jehová no es más que una entidad avanzada—extremadamente insegura y belicosa— que odiaba a su hermana. ¿hay del Señor Dios Id? Ellos eran dioses, seres, personas que tenían problemas así como tú los tienes. Pero en algún lugar te dijeron que eran el Señor, y alguien lo confundió y dijo que el Señor significaba «jefe». De modo que el Dios con el que se supone que te debes alinear, crear un sueño y dárselo, para luego soltarlo, de modo que se pueda manifestar como energía —esa imaginación coagula la energía; eso proporciona la experiencia— se quedó atascado porque piensas que está ahí afuera en vez de dentro de ti. De modo que durante 40.000 años has estado repitiendo la misma cosa en cada existencia.

¿Qué quiere decir eso? Que has ido al colegio y has aprendido todo lo que la cultura tiene para ofrecerte. Y estás aburrido y no tienes nada más con qué contribuir, porque no sabes cómo tener el sueño, alinearlo, colapsar el tiempo, traerlo de regreso, hacer colapsar la energía en forma visual, y luego experimentarlo.

De modo ahora está sucediendo esto, lo cual tiene que terminar. Todo el mundo se separa un poquito de esta línea de tiempo, y luego muere, llega aquí arriba (tercer plano), observa lo que él es, y regresa a esta línea de tiempo. Estás atascado. Nadie puede ir más allá de su imagen. Solamente unos pocos están escapando y yendo más allá (cuarto plano). Y cuando superan este «problema de Dios», se levantan y empiezan a volverse espirituales, van a lo profundo de la Fuente manifestándola en el primer plano. ¿Quién es un Cristo? Alguien que agota esta línea de tiempo y va a casa. Vuélvete a tu vecino y explícale.


RAMTHA

Extracto de GUÍA DEL INICIADO PARA CREAR LA REALIDAD

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